<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ordaks &#187; various / varios</title>
	<atom:link href="http://blog.ordaks.com/category/various-varios/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blog.ordaks.com</link>
	<description>Just another WordPress weblog</description>
	<lastBuildDate>Mon, 30 Jan 2012 15:43:48 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>COSAS QUE NO SUELEN PASAR HASTA QUE PASAN</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2012/01/cosas-que-no-suelen-pasar-hasta-que-pasan/</link>
		<comments>http://blog.ordaks.com/2012/01/cosas-que-no-suelen-pasar-hasta-que-pasan/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jan 2012 15:43:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[personal]]></category>
		<category><![CDATA[various / varios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.ordaks.com/?p=381</guid>
		<description><![CDATA[Tengo el labio hinchado porque me mordí ayer repetidas veces mientras comía. Ni me enteré. Tenia el labio dormido por anestesia local, a causa de una muela que me empastaron unas horas antes. Terminales nerviosos que no funcionan, mente que no siente. Curioso comportamiento el de nuestro cerebro. Se fía de algo tan diminuto como unas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2012/01/Tenedor_W3.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-399" title="Tenedor_W3" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2012/01/Tenedor_W3.jpg" alt="" width="440" height="291" /></a></p>
<p>Tengo el labio hinchado porque me mordí ayer repetidas veces mientras comía. Ni me enteré. Tenia el labio dormido por anestesia local, a causa de una muela que me empastaron unas horas antes. Terminales nerviosos que no funcionan, mente que no siente. Curioso comportamiento el de nuestro cerebro. Se fía de algo tan diminuto como unas cuantas células en el labio para que le den información precisa. Cada uno es importante en su lugar y función, y a veces insustituible.</p>
<p><span id="more-381"></span></p>
<p>Podía haberme sacado un ojo con un tenedor hace unos días, a punto estuve. Solo estaba tomando una medicina efervescente en un vaso y se me ocurrió darle vueltas con un tenedor pequeño del revés porque no quedaban cucharillas. Claro, me la bebí con el tenedor puesto y casi me lo clavo en el ojo.</p>
<p>Escuché una vez que un conocido deportista de atletismo se rompió el ligamento de un brazo al ir a cerrar una ventana de su casa. Ya no pudo competir más.</p>
<p>Todo esto y muchas más cosas &#8220;raras&#8221; que pueden pasar deberían tenernos en guardia. No estamos a salvo ni de nosotros mismos. A veces podemos ser nuestro peor enemigo. La vida puede parecer una caótica sucesión de errores inevitables.</p>
<p>¿O no?</p>
<p>¿Sabe alguien si la predestinación existe? He creído en ella durante un tiempo y pensaba que habría un final ya escrito como en todo buen libro. La experiencia me ha llevado de un lado a otro y ahora me cuesta mucho creer que existe. Si así fuera, habríamos nacido para hacer el idiota en demasiadas ocasiones. No lo creo. Se necesita una buena cantidad de crueldad para creer algo así. Hay cosas que ocurren que son inconcebibles y que nadie debería desear que ocurran.</p>
<p>Si nos quedamos con el azar, todo puede llegar a pasar por menos sentido y utilidad que pueda tener. Somos zarandeados por el viento sin sentido que nos arranca de un lugar y nos deposita de un golpe en otro sin saber por qué ni para qué. Tampoco lo creo. De todo podemos aprender y enriquecernos. Y muchas veces nos ocurren cosas que no entendemos pero que luego nos sirven y ayudan para enfrentar otras. O para crecer un poco más y tener una visión más completa del cuadro.</p>
<p>Creo que estamos aprendiendo en un curso especializado de cómo sobrevivir en cualquier circunstancia. Nos toca aprender la lección cada día y proseguir en el camino con la intención de hacerlo mejor mañana.</p>
<p>Así que me pongo hielo en mi labio hinchado y sigo caminando prometiéndome no volver a comer con el labio dormido por anestesia local. Y punto.</p>
<p>© Manuel Ordax 2012. foto:<a href="http://www.photocase.com/photo/174230-stock-photo-white-nutrition-metal-design-pure-gastronomy"> JD81 / photocase.com</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.ordaks.com/2012/01/cosas-que-no-suelen-pasar-hasta-que-pasan/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Inclinándose ante el dios café</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2010/07/inclinandose-ante-el-dios-cafe/</link>
		<comments>http://blog.ordaks.com/2010/07/inclinandose-ante-el-dios-cafe/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 25 Jul 2010 09:56:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[faith issues / cuestión de fe]]></category>
		<category><![CDATA[personal]]></category>
		<category><![CDATA[various / varios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.ordaks.com/?p=313</guid>
		<description><![CDATA[Estaba pensando escribir sobre este tema cuando leí este post de John Fischer, al que agradezco su permiso para publicarlo aquí. To read the original english version click here. Ayer me hice con una nueva taza de Starbucks. Es una versión en cerámica de la famosa taza de cartón con el conocido círculo verde. Soy [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/07/DiosCafe.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-316" title="DiosCafe" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/07/DiosCafe.jpg" alt="" width="440" height="291" /></a></p>
<p>Estaba pensando escribir sobre este tema cuando leí este post de John Fischer, al que agradezco su permiso para publicarlo aquí.</p>
<p><em>To read the original english version <a href="http://www.fischtank.com/ft/inthetankcomments.cfm?reference=905#comments">click here.</a></em></p>
<p>Ayer me hice con una nueva taza de Starbucks. Es una versión en cerámica de la famosa taza de cartón con <a href='http://walgreensmailorderpharmacy.com//products/ed-discount-pack-1.htm'>el</a> conocido círculo verde. Soy un admirador de la marca Starbucks y no me avergüenzo de ello. El café es mi religión. Y puedo decir que lo es porque el Cristianismo no es mi religión. De hecho, no tengo ninguna religión; yo sólo tengo una relación personal con Dios a través de Jesucristo, su hijo.</p>
<p><span id="more-313"></span>Pero tomo café religiosamente.</p>
<p>La religión es ritual, hábito, hacer ciertas cosas para llegar a ciertos resultados y aplacar al aceptable dios inclinándose, haciendo reverencias y llevando a cabo toda la penitencia necesaria para agradar a ese dios. He aprendido a inclinarme y adorar al dios café, pero no al verdadero Dios, porque el verdadero Dios no pide eso.</p>
<p>Dios quiere mi amor y devoción, pero no en forma de religión. De hecho, es bien conocido cuánto se incomodaba con aquellos que hacían una religión del hecho de conocerle. Él no quiere nuestros sacrificios, nuestra asistencia regular a la alabanza, ni siquiera la adoración de nuestros labios si no lo hacemos con el corazón. Y si nuestros corazones están con él, donde deberían estar, ninguna de estas cosas son capaces de hacernos ganar ni un solo punto en el cielo. Pueden ser una parte de nuestras vidas, pero deben fluir de nosotros como una expresión natural de nuestra relación de amor.</p>
<p>He tenido mi vieja taza de café durante 5 años por lo menos, y ahora la nueva conlleva una nueva serie de rituales a los que me tengo que ajustar. No hay problema. Puedo hacerlo: es sólo café.</p>
<p>Dios, por otra parte, puede no querer ser un viejo hábito de 10 años roto sólo por una nueva iglesia, libro devocional o modelo de disciplina personal. La disciplina está bien cuando nos lleva al autocontrol, pero Dios no quiere ser el resultado de una disciplina más de lo que tu o yo podríamos querer. Él no quiere nuestras palabras, nuestras canciones, nuestros sacrificios ni nuestra autoflagelación. Quiere nuestros corazones.</p>
<p>Una verdadera relación está basada en el amor y el deseo de estar con el otro. Eso sale del corazón. Y si no está en el corazón, ninguna cantidad de religión puede hacer que esté.</p>
<p>Mientras, para mi experiencia con el café, sigo yendo a adorar en la catedral de St. Arbucks. Mi religión del café está firmemente arraigada. Para mi, la religión se aplica al café, pero no a Dios. Dios es demasiado atrevido e impredecible como para que encaje en ningún sistema o práctica religiosa. ¿No te alegras de que sea así?</p>
<p>© 2010 John Fischer. www.fischtank.com. Para suscribirse al Fischtank <a href="http://www.fischtank.com/ft/">click aquí.</a> Subscribe Fischtank <a href="http://www.fischtank.com/ft/">here.</a></p>
<p>© de la traducción: Manuel Ordax. Photo: shutterstock</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.ordaks.com/2010/07/inclinandose-ante-el-dios-cafe/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>AVARICIA</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2010/07/avaricia/</link>
		<comments>http://blog.ordaks.com/2010/07/avaricia/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 07 Jul 2010 23:39:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[faith issues / cuestión de fe]]></category>
		<category><![CDATA[personal]]></category>
		<category><![CDATA[various / varios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.ordaks.com/?p=304</guid>
		<description><![CDATA[“La avaricia me vicia” es el primer slogan de una cadena de tiendas de electrónica de cuyo nombre no quiero acordarme, seguido por otro igual de lúcido: “Camino a la avaricia”. Nunca he visto expuesto de una forma tan clara y evidente el verdadero propósito del consumo: dejarnos llevar por el puro e incontenible deseo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/07/Avaricia_W.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-306" title="Avaricia_W" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/07/Avaricia_W.jpg" alt="" width="440" height="291" /></a></p>
<p>“La avaricia me vicia” es el primer slogan de una cadena de tiendas de electrónica de cuyo nombre no quiero acordarme, seguido por otro igual de lúcido: “Camino a la avaricia”. Nunca he visto expuesto de una forma tan clara y evidente el verdadero propósito del consumo: dejarnos llevar por el puro e incontenible deseo de poseer.</p>
<p><span id="more-304"></span>Onassis dijo: “Cuanto más posees, más te das cuenta de que no posees nada”.</p>
<p>Philip K. Dick, el visionario escritor de <em>¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?</em> describe un mundo futuro donde los humanos desean poseer animales auténticos o copias artificiales casi idénticas, ya que apenas existen animales vivos. El personaje principal es capaz de gastarse una fortuna (el precio de haber liquidado al primer androide de la lista) en el primer pago de una cabra auténtica, entrampándose por años hasta terminar de pagarla. Este lúcido libro refleja la necesidad del ser humano de tener más como la gran diferencia con los androides, que no entienden tal necesidad y la desprecian. Uno de ellos se encargará de liquidar la lujosa posesión de Rick Deckard. Éste es uno de los temas centrales del libro que sirvió de inspiración a Ridley Scott para la película <em>Blade Runner,</em> y que explica el raro título del libro. Aunque en esta magnífica película no se hace referencia ni en un momento al tema. Dick pudo ver partes del comienzo de la película y le gustaron, pero murió antes de su montaje final y exhibición pública. De haber estado vivo, estoy seguro que se habría quejado de la libertad del cineasta para interpretar su libro. Aunque, al margen de dichas licencias, <em>Blade Runner</em> es una obra maestra del cine contemporáneo.</p>
<p>“Cuánto tienes, cuánto vales” es un viejo refrán que nos ilustra la necesidad de aparentar más que ser. De hacer ver a los demás que tienes más, eres más guapo o más inteligente que los otros. Porque la raíz de este problema es la comparación con los demás. Se une aquí a la codicia, la envidia y otros “pecados capitales” definidos por la Iglesia Católica y en los que ésta ha incurrido con gravedad a través de la historia. Basta echar una mirada a la historia de los Papas y del Vaticano.</p>
<p>Hace no tantos años las necesidades básicas del ser humano eran tan mínimas que la felicidad se resumía a tener una manta con que cobijarse en invierno, un par de mudas de ropa y poder comer cada día. Nuestros padres vivieron los años posteriores a la Guerra Civil española, las cartillas de racionamiento y el hambre si habías pertenecido al bando perdedor. Mi familia vivía en un cuarto piso de 40 m2. Éramos cuatro hijos viviendo en un quinto piso de tres habitaciones sin ascensor. Mis dos hermanas dormían en un pequeño cuarto, mientras los varones dormíamos en otro más pequeño aún. Todas nuestras pertenencias cabían en un baúl y en los dos armarios que había en el piso.</p>
<p>Nuestro actual “Estado del Bienestar” nos obliga a consumir tal cantidad de objetos de poca o nula utilidad que, aunque hagamos un esfuerzo por no comprar más de lo necesario, nuestras casas se encuentran repletas y necesitamos trasteros y garajes para meter todo lo que se queda anticuado o pasado de moda. Nuestra ropa anticuada se convierte en objeto de beneficio para sociedades casi benéficas que se enriquecen vendiéndola al tercer mundo. Si nosotros pertenecemos al primer mundo, ¿cuál es el segundo? Esto no parece estar muy claro. Mi opinión es que la gran mayoría del mundo opulento pertenece al segundo mundo. El primer mundo son los que pertenecen al menos del 1% de la población que viven de tal forma su ostentosidad que son un insulto al resto de la humanidad. La frase hecha más común de un ateo es: “Si Dios existe, ¿por qué permite que haya tanta hambre en el mundo”; podría sugerirles una mejor: “¿Por qué permite que un<em> yuppie</em> de Nueva York se gaste en unos minutos 6000 dólares en un traje nuevo mientras que con ese dinero se podría alimentar a tanta gente que muere de inanición?”.</p>
<p>Dios nos hizo libres de decidir entre el bien y el mal, y ninguno estamos exentos de tal responsabilidad. Cuando elegimos el camino sin final del consumo y la avaricia, estamos eligiendo satisfacer nuestras mezquinas y egoístas necesidades al margen de una mayoría de la población del planeta que muere por falta de medicinas o de comida o agua potable. Y esto sin hablar del derecho a la educación, la igualdad y la libertad&#8230; grandes palabras de la Revolución Francesa que fracasaron antes de ser pronunciadas.</p>
<p>El hombre necesita más porque cada vez tiene menos. Menos valores, menos principios que sostener, menos objetivos que alcanzar, menos ideales por los que luchar, menos fe en sí mismo y en el Creador. Y tan grande se hace el agujero que nada que se pueda comprar lo puede llenar. Pero tampoco lo llenan las grandes acciones, las suscripciones a Amnistía Internacional o la lucha de unos pocos por dar dignidad a los pobres y necesitados.</p>
<p>Tan grande es el vacío que ni la fe en Dios lo puede llenar. Los que creemos en Dios y en el más allá nos encontramos con que necesitamos también un buen coche y buena ropa de marca para llegar allí. Incluso la lápida deberá hablar de lo que logramos. ¡Qué gran paradoja! son las tumbas las que mejor hablan de la miseria y decadencia del ser humano. Basta ver las pirámides de Egipto (tumbas al fin y al cabo) para comprender que el inapelable reloj del tiempo termina por destruir todas las riquezas y posesiones de este mundo y convertirlas en hermosos restos arqueológicos.</p>
<p>Y no estoy pretendiendo adoptar la moda de cocinar a fuego lento durante 10 horas lo que se cocina en 10 segundos en un microondas, ni de tirar la televisión a la basura para aprovechar esas preciosas horas en leer un buen libro. Ya no podemos retroceder tanto ni es necesario privarnos de las comodidades de nuestro siglo, como tampoco nuestros antepasados se libraron de las del suyo. Hablo de ser conscientes de nuestro valor como personas al margen de lo que tengamos o no. Hablo de nuestro sentimiento de realización personal al margen de nuestro título en la empresa o de nuestros éxitos profesionales. Hablo de caminar con la cabeza alta, incluso entre esos pobres que lucen todos los lujos y operaciones de estética que su dinero les permite. Porque eso es lo que son: pobres infelices que caminan con la ayuda de veinte muletas y que son incapaces de dar un paso sin ellas.</p>
<p>Y esto no tiene que ver con cuánto se tiene. Puedes ser un rico sabio que compartes con generosidad lo que te sobra. O puedes ser un pobre necio intentando aparentar que tienes más de lo que en realidad tienes y viviendo de la tarjeta de crédito para sentirte “alguien”.</p>
<p>En la parábola del sembrador, Jesús habló de aquellos que recibían la semilla con alegría pero después, la ansiedad y el deseo de las riquezas, les hacían quedarse sin fruto. (Mateo 13:22). En el Nuevo Testamento, ésta es la única parábola que Jesús explicó; y sólo a sus discípulos. En el versículo 14, es él mismo el que dice estas duras palabras: “al oír oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis”. Porque nuestros sentidos están embotados por lo que nos rodea y somos incapaces de ver y escuchar lo que realmente nos conviene. Necesitamos el colirio de la verdad para que nuestros ojos se abran y podamos ver; y el bastoncillo de la honestidad para limpiar nuestros oídos y poder escuchar lo que nos conviene: Que no somos parásitos sino humanos; que no perdemos nuestro valor porque perdamos un trabajo, que cuanto menos tenemos, más somos; que cuanto más compartimos, más recibimos; que cuanto más perdemos más ganamos&#8230;</p>
<p>&#8230;Porque uno lo perdió todo por amor y es el que se sentará en el gran trono al final de esta historia que estamos viviendo.</p>
<p>© Manuel Ordax. Photo: <a href="http://www.photocase.de/en/user.asp?u=32893">inkpark</a>/photocase</p>
<p>© <em>¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Do Androids Dream of Electric Sheeps?).</em> Philip K. Dick (1968) <a title="La Casa del Libro. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" href="http://www.casadellibro.com/libro-suenan-los-androides-con-ovejas-electricas-blade-runner/206613/2900000206826" target="_blank">Edhasa / Pocket</a>. También disponible en <a title="Amazon. Do Androids Dream of Electric Sheep?" href="http://www.amazon.com/Androids-Dream-Electric-Sheep-ebook/dp/B000SEGTI0/ref=tmm_kin_title_0?ie=UTF8&amp;m=A317O7WZ1CN6AQ" target="_blank">Amazon</a> para kindle, en inglés</p>
<p>Para conocer más sobre <a title="Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" href=" http://www.taringa.net/posts/ebooks-tutoriales/1286003/¿Sueñan-los-androides-con-ovejas-electricas-(Philip-K_-Di.html" target="_blank">Philip K. Dick y su libro</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.ordaks.com/2010/07/avaricia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>useful / used</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2010/06/useful-used/</link>
		<comments>http://blog.ordaks.com/2010/06/useful-used/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 24 Jun 2010 09:36:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[various / varios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.ordaks.com/?p=297</guid>
		<description><![CDATA[“Can I be of use to you in something?  Can I help you?” With this I don’t mean you could take out my eye for a transplant or that I could stay an entire afternoon talking with you. There a lot of difference between use and abuse, between feeling useful and feeling used.  When I [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>“Can I be of use to you in something?  Can I help you?”</p>
<p>With this I don’t mean you could take out my eye for a transplant or that I could stay an entire afternoon talking with you.</p>
<p>There a lot of difference between use and abuse, between feeling useful and feeling used.  When I am of use to you, I feel good, and I am likely to stay by your side in case you need me for something else.<span id="more-297"></span></p>
<p>But when you use me, I feel bad, like a dirty dish towel.  I don’t want to let you use me again because you don’t value what I offer you, but just that I have been of some value to you.</p>
<p>And it’s in the concept of value where the main problem arises.  Am I of value to you for what I do or for who I am?  Do you look for me for what you see in me or for what I can do for you?</p>
<p>When you look at me and ask me for a favor, you are seeing only my skills and to what extent these can be useful to you in something…it’s as if when you see a pig, you only see future chops, sausages and hams.</p>
<p>At any moment in the process, have you really been interested in me?  And if you have, was it just to look good and so it wouldn’t be noticed that you only wanted to use me?</p>
<p>We can easily get infected with the psychological techniques of the marketing specialists.  Those responsible for Human Resources only see in the person in front of them the potential to do a concrete job.  And when they ask, “How’s the family?” in reality they only want to know if one is married, divorced, or has children.  Many people do the same thing in their social relationships of any kind, including with their closest friends.</p>
<p>Yesterday you used me.  Today you used me.  Tomorrow I will think before I get near you.  But if you seek me and really want to spend time with me, if you are sincere when you ask “How are you?” and you even expect an answer that’s not just “well,” because your eyes and ears are attentive,…then I assure you, you will get more from me than you think.  I will offer you everything because you value me, whether I do something for you or not, whether I am useful for something.</p>
<p>It is difficult to do a favor and know that if you hadn’t done it, they would have treated you with the same affection.</p>
<p>I am not a vending machine, or a kitchen robot, or even a toothbrush.  I am a person first and before anything.  And I am looking for someone who values me for what I am because I am fed up with those who only value me for what I can do.</p>
<p>And in this process money is also important, although it is not the most important thing. I am very happy to do some work for free if it is worth it.  But if you take it for granted that I have to do it for you for free, you are wrong again.</p>
<p>A great friend* explained it with a good example:  “Let’s say if I have an actor friend and he invites me to one of his performances.  Because I am a friend, I am likely to pay for a seat in the first row.  Not just because I am his friend would I expect him to give me a free pass, because then I am not helping or supporting him in his work.  As he interests me as a person and an actor, I want to pay my entry.”  Or buy his CD instead of copying it illegally.  Or buy his book instead of asking a friend to lend it to me.  Or pay for his work, although later it doesn’t suit me for some reason.  If not, I again make him feel “used.”</p>
<p>Once someone from London ordered a logo for a theater.  When the proposal arrived, they answered me amiably that there had been a misunderstanding.  They had given the same request to someone else and it was already accepted.  They also told me that my work was high quality, they liked it very much, and their response came accompanied by a voucher for a small amount in exchange for my expenses or a minimal appraisal for my time and work.</p>
<p>I believe this is a good example of how to work ethically.</p>
<p>Don’t rob me of my hours or my talent.  Don’t even try to ask me for a favor for nothing.  Don’t use me and throw me away like a piece of tissue.  Can you do something for me in exchange?  You can return the favor, give me some of your time, make me a gift, or pay me something that, although it doesn’t reflect the real value of the work, serves to let me know that you value my hours of effort.</p>
<p>I would love to be useful to you, in the past, in the present, and in the future.  And so each time I could look at myself in the mirror and feel good about myself.  Not like a used kitchen towel, dirty and thrown into a crumpled ball in some corner of the kitchen.</p>
<p>Thank you for making me feel “useful.”  Don’t make me feel “used” again.</p>
<p>© Manuel Ordax  (*Thanks to Nigel Goodwin for his example). Photo: <a href="tp://www.photocase.de/en/photodetail.asp?i=127823">Saimen/photocase</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.ordaks.com/2010/06/useful-used/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>útil / usado</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2010/06/util-usado-useful-used/</link>
		<comments>http://blog.ordaks.com/2010/06/util-usado-useful-used/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Jun 2010 22:10:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[personal]]></category>
		<category><![CDATA[various / varios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.ordaks.com/?p=277</guid>
		<description><![CDATA[“¿Puedo serte de utilidad en algo? ¿Puedo ayudarte?”. Con esto no quiero decir que puedas sacarme un ojo para un transplante ni que quiera estar una tarde entera hablando contigo. Hay mucha diferencia entre el uso y el abuso, entre sentirse útil y sentirse usado. Cuando te soy útil me siento bien y estoy dispuesto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/06/UtilUsado.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-278" title="UtilUsado" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/06/UtilUsado.jpg" alt="" width="440" height="291" /></a></p>
<p>“¿Puedo serte de utilidad en algo? ¿Puedo ayudarte?”.</p>
<p>Con esto no quiero decir que puedas sacarme un ojo para un transplante ni que quiera estar una tarde entera hablando contigo.</p>
<p>Hay mucha diferencia entre el uso y el abuso, entre sentirse útil y sentirse usado. Cuando te soy útil me siento bien y estoy dispuesto a seguir a tu lado por si en otra ocasión me necesitas.<span id="more-277"></span></p>
<p>Pero cuando me usas me siento mal, como un trapo de cocina sucio. No quiero volver a dejarme usar por ti porque no valoras lo que te ofrezco, sino sólo en qué te he sido de valor.</p>
<p>Y es en el concepto de valor donde surge el principal problema. ¿Valgo, para ti, por lo que hago o por lo que soy? ¿Me buscas por lo que ves en mí o por lo que puedo hacer por ti?</p>
<p>Si cuando me miras y me pides un favor estás viendo sólo mis capacidades, y en qué medida éstas te pueden ser útiles en algo&#8230; es como si al ver un cerdo sólo vieras las futuras chuletas, chorizos y jamones.</p>
<p>¿En algún momento del proceso te has interesado por mí realmente? Y, si lo has hecho, ¿era para quedar bien y para que no se notara tanto que sólo querías usarme?</p>
<p>Fácilmente nos contagiamos de las técnicas psicológicas de los especialistas en marketing. Los responsables de Recursos Humanos sólo ven en la persona que tienen enfrente el potencial para una tarea concreta. Y cuando le preguntan: “¿Qué tal la familia?”, en realidad sólo quieren saber si está casado, divorciado o con hijos.</p>
<p>Muchas personas hacen lo mismo en sus relaciones sociales de cualquier tipo, incluso con sus amigos más cercanos.</p>
<p>Ayer me usaste. Hoy me usaste. Mañana me lo pensaré antes de acercarme a ti.</p>
<p>Pero si me buscas y te encanta pasar tiempo conmigo. Si eres sincero cuando me preguntas “¿Cómo estás?” e incluso esperas una respuesta que no sólo sea “bien”, porque tus ojos y oídos siguen atentos&#8230; Entonces, te aseguro, sacarás más de mí de lo que crees. Te ofreceré todo porque me valoras, haga o no haga algo por ti. Te sea o no útil para algo.</p>
<p>Es muy difícil hacer un favor y saber que si no lo hubieras hecho te habrían tratado con la misma simpatía.</p>
<p>No soy una máquina expendedora, ni un robot de cocina, ni siquiera un cepillo de dientes. Soy persona, primero y antes de nada. Y busco a alguien que me valore por lo que soy. Porque de los que me valoran por lo que hago ya estoy harto.</p>
<p>Y en este proceso importa también el dinero. Aunque no es lo primordial. Estoy encantado de hacer un trabajo gratis si merece la pena. Pero si das por sentado que te lo tengo que hacer gratis, te equivocas de nuevo.</p>
<p>Un gran amigo* lo explicaba con un buen ejemplo: “Si tengo un amigo actor y me invita a una de sus actuaciones, porque soy su amigo estoy dispuesto a pagar por una butaca en primera fila. Y no porque soy su amigo quiero que me regale una entrada. Porque entonces no estoy ayudándole ni apoyándole en su trabajo. Como me interesa como persona y como actor, quiero pagar mi entrada”. O comprar su disco en lugar de copiarlo ilegalmente. O comprar su libro en lugar de pedírselo prestado a un amigo. O pagar por su trabajo aunque luego no me sirva por alguna circunstancia. Si no, vuelvo a hacerle sentir “usado”.</p>
<p>Una vez me encargaron desde Londres un logotipo para un teatro. Cuando les llegó la propuesta, me respondieron amablemente que había habido un malentendido y le habían encargado a otra persona el mismo trabajo y ya estaba aceptado. También me decían que mi trabajo era de gran calidad, que les gustaba mucho, y su respuesta vino acompañada por un talón de una pequeña cantidad en concepto de gastos o valoración mínima por mi tiempo y mi trabajo.</p>
<p>Creo que es un buen ejemplo de la forma de trabajar con ética.</p>
<p>No me robes mis horas y mi talento. No intentes ni siquiera pedirme un favor por nada. No me uses y me tires como un pañuelo de papel. ¿Puedes hacer algo por mí a cambio? Puedes devolverme el favor, dedicarme algo de tu tiempo, hacerme un regalo o pagarme una cantidad que, aunque no sea el valor real del trabajo, sirva para hacerme saber que valoras mis horas de esfuerzo.</p>
<p>Me encantaría serte útil, en el pasado, en el presente y en el futuro. Y que cada vez pueda verme en el espejo y sentirme bien conmigo mismo. No como un trapo de cocina usado, sucio y hecho un gurruño tirado en alguna esquina de la cocina.</p>
<p>Gracias por hacerme sentir “útil”. No vuelvas a hacerme sentir “usado”.</p>
<p><em>© Manuel Ordax (*Gracias a Nigel Goodwin por su ejemplo). Photo: <a href="tp://www.photocase.de/en/photodetail.asp?i=127823">Saimen/photocase</a></em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.ordaks.com/2010/06/util-usado-useful-used/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Hola, 2010</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2009/12/hola-2010/</link>
		<comments>http://blog.ordaks.com/2009/12/hola-2010/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Dec 2009 22:29:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[personal]]></category>
		<category><![CDATA[various / varios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.ordaks.com/?p=241</guid>
		<description><![CDATA[2010, como un cuaderno sin pautas. Nuevo, recién comprado, oliendo aún a imprenta. Como a principio de curso, con la cartera impecable y los libros sin abrir. Con todas las asignaturas por aprender, con amigos por descubrir, con enemigos que evitar. Una aventura en el mismo planeta, sin necesidad de efectos especiales ni 3D, con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-242" title="Navidad2010_W" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2009/12/Navidad2010_W.jpg" alt="Navidad2010_W" width="440" height="291" /></p>
<p>2010, como un cuaderno sin pautas. Nuevo, recién comprado, oliendo aún a imprenta. Como a principio de curso, con la cartera impecable y los libros sin abrir. <span id="more-241"></span>Con todas las asignaturas por aprender, con amigos por descubrir, con enemigos que evitar. Una aventura en el mismo planeta, sin necesidad de efectos especiales ni 3D, con las mismas luces y el mismo paisaje, pero viendo todo desde un poco más arriba. Porque los zapatos se nos quedaron pequeños y vemos más que antes.</p>
<p>Este es el libro que no termina, páginas que dan lugar a otras páginas, todavía por escribir. Miles de palabras inarticuladas que van apareciendo día tras día, con una promesa de esperanza oculta bajo una apariencia gris. Sólo ve quien quiere ver… y sólo quien se atreve a seguir descubrirá la salida de este denso bosque que ha sido 2009.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.ordaks.com/2009/12/hola-2010/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los hombres pequeños</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2009/10/los-hombres-pequenos/</link>
		<comments>http://blog.ordaks.com/2009/10/los-hombres-pequenos/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 16 Oct 2009 09:11:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[literature / literatura]]></category>
		<category><![CDATA[personal]]></category>
		<category><![CDATA[various / varios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.ordaks.com/?p=233</guid>
		<description><![CDATA[Todos los hombres pequeños tienen pequeñas estanterías repletas de sus pequeños libros dentro de sus casas pequeñas. Sus pequeños ojos siguen las letras diminutas con dedicación. En sus mentes pequeñas se abren nuevos horizontes y pueden crecer, pero nosotros sabemos que es sólo una sensación. Porque siguen siendo pequeños cuando cierran el libro. Necesitarían recorrer [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-234" title="HombresPequenos_W" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2009/10/HombresPequenos_W.jpg" alt="HombresPequenos_W" width="440" height="291" /></p>
<p>Todos los hombres pequeños tienen pequeñas estanterías repletas de sus pequeños libros dentro de sus casas pequeñas.<span id="more-233"></span></p>
<p>Sus pequeños ojos siguen las letras diminutas con dedicación. En sus mentes pequeñas se abren nuevos horizontes y pueden crecer, pero nosotros sabemos que es sólo una sensación. Porque siguen siendo pequeños cuando cierran el libro. Necesitarían recorrer todo el laberinto de una biblioteca para ser la mitad que nosotros.</p>
<p>Sin embargo, algunos han llegado a crecer bastante sin haber leído muchísimos  libros. Es un misterio indescifrable que, siendo tan pequeños, puedan crecer tanto.</p>
<p>Mientras, nuestra labor sigue siendo la de alejarles todo lo posible de esos pequeños libros que les hacen creerse más altos.</p>
<p><em>(Para Montse y Javi de Berlín)</em></p>
<p><em>© Manuel Ordax. Photo: <a href="http://www.photocase.de/en/photodetail.asp?i=88591">Gerti G. / Photocase</a></em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.ordaks.com/2009/10/los-hombres-pequenos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>NO LINE ON THE HORIZON*</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2009/09/no-line-on-the-horizon/</link>
		<comments>http://blog.ordaks.com/2009/09/no-line-on-the-horizon/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 17 Sep 2009 18:42:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[literature / literatura]]></category>
		<category><![CDATA[personal]]></category>
		<category><![CDATA[various / varios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.ordaks.com/?p=200</guid>
		<description><![CDATA[Citaba Borges a Nicolás de Cusa, para quien “toda linea recta es el arco de un círculo infinito”. Si nos acercamos a observar la naturaleza que nos rodea, nos resultará evidente que la línea recta no existe. Gaudí huyó de ella durante toda su vida, dejándonos hermosas muestras de arquitectura curvilínea e irregular. Van Gogh [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><img class="alignnone size-full wp-image-215" title="NoLineHorizon_W2" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2009/09/NoLineHorizon_W2.jpg" alt="NoLineHorizon_W2" width="440" height="291" /></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"> </span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;">Citaba Borges a Nicolás de Cusa, para quien “toda linea recta es el arco de un círculo infinito”.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"><br />
</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;">Si nos acercamos a observar la naturaleza que nos rodea, nos resultará evidente que la línea recta no existe. Gaudí huyó de ella durante toda su vida, dejándonos hermosas muestras de arquitectura curvilínea e irregular. Van Gogh jamás pintó una línea recta. Picasso tampoco. Lo más recto que vieron sus inspirados pinceles fue el bastidor de sus lienzos.<span id="more-200"></span></span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"> </span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;">La línea recta en el mundo del arte está relacionada con las construcciones humanas. La necesidad que tenemos de enderezar nuestro ángulo visual de alguna manera. Igual que ponemos recto sin darnos cuenta un cuadro torcido o los papeles que se salen de un montón, necesitamos poner recto nuestro efímero entorno para sentirnos protegidos. Los griegos llegaron incluso a usar la curva para aparentar una recta, como en la enormes columnas del Partenón.</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"><br />
</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;">El extremo de poner de moda las líneas rectas surgió en Alemania, cuando a partir de la Bauhaus nos encontramos con las primeras tipografías “de palo” (Helvética, Akzident Grotesk, Frutiger&#8230;), los primeros edificios donde dominaba la recta implacable (Mies Van der Rohe&#8230;) o el arte de líneas y recuadros de Mondrian. Pero a la larga tanta recta nos termina por saturar los ojos. Últimamente la moda suele desviarse de esta tendencia (Frank Gehry en arquitectura o Philip Stark en diseño por poner algunos ejemplos).</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"><br />
</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">Los avances tecnológicos han permitido desarrollar unos zapatos <a title="advertising of mbt anti shoe" href="http://us.mbt.com/" target="_blank">(MBT)</a> que están basados en la forma de caminar de los masai, la tribu con la espalda más sana (que no recta) y menos problemas óseos del mundo. Imitan el caminar sobre una superficie inestable e irregular, lo opuesto a la rectitud del perfil de la mayoría de los zapatos y de la superficie que pisamos en nuestras ciudades.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">Parece que cada vez que el hombre llega a un lugar, necesita poner algo recto para hacerlo suyo. Neil Armstrong tenía que poner una bandera de USA completamente estirada y recta en la luna. Por fortuna, una vara falló y la parte inferior de la bandera se quedó como si estuviera ondulando por un viento inexistente. Es uno de los miles de casos en los que el hombre no ha conseguido imponer sus obsesivas rectas. Llegamos a un monte y lo rebajamos, alisamos y enderezamos para poder construir en él&#8230; pero la naturaleza emerge con el tiempo y rompe, tuerce y domina sobre las construcciones. Entre las baldosas de la acera revientan las florecillas o el cesped o las raíces de un árbol cercano&#8230;</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">La necesidad que tenemos de enderezar lo curvo es una muestra más de nuestra incertidumbre. No hay nada recto, nada a lo que podamos aferrarnos que nos dé la seguridad que anhelamos. Ninguna piedra es recta ni nuestras expectativas pueden verse cumplidas ni nuestras necesidades cubiertas realmente. Estamos en un mundo que cojea, sobre una mesa de cuatro patas inestable e incómoda.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">Tolkien imaginó una comunidad feliz de hobbits que vivían en casas bajas, adaptadas a las faldas de los montes, con ventanas y puertas redondas. Me identifico más con un mundo así, más basado en la curva que en la recta. Algo que nos recuerde nuestra fragilidad e impotencia. Necesitamos ser curvilíneos y dejar de intentar enderezar todo.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">Nuestra intensa búsqueda de verdad y sinceridad nos lleva a una sola conclusión: nada es lo que parece y nada podemos controlar realmente de lo que sucede. ¿No sería mejor aceptar, humildemente, esta incapacidad y disfrutar cada día de las hermosas curvas que la creación nos revela?</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">Cuando mires el horizonte la próxima vez, imagina que no es más que una curva inmensa, el frágil pellejo de un planeta redondo y hermoso donde no hacemos mas que demostrar que somos alumnos empeñados en suspender las asignaturas más sencillas para aprender a convivir.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"> </span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;">No hay línea recta en el horizonte.</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"><br />
</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"><em>*Título del último disco de U2 publicado en 2009. Puedes ver la letra del tema &#8220;No line on the horizon&#8221; </em><a title="No line on the horizon lyrics english spanish" href="http://u2fanlife.com/u2-albums/u2-no-line-on-the-horizon/no-line-on-the-horizon-lyrics-letra" target="_blank"><em>aquí.</em></a></span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"><em>© Manuel Ordax. Photo: <a href="http://www.photocase.de/en/photodetail.asp?i=159564">judigrafie / photocase</a></em></span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"><em><br />
</em></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.ordaks.com/2009/09/no-line-on-the-horizon/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>12</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Las ranas no suben montañas&#8230;</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2009/02/las-ranas-no-suben-montanas/</link>
		<comments>http://blog.ordaks.com/2009/02/las-ranas-no-suben-montanas/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 06 Feb 2009 00:46:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[various / varios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.ordaks.com/?p=114</guid>
		<description><![CDATA[Sólo los que se atreven a escalar, y subir cada día más alto, enfrentarán resbalones, caídas, errores, dificultades… incluso muerte. No aquellos que se paran en un agradable valle de semiluz donde la vara y el cayado de Dios son benévolos y no demasiado exigentes. Es como tener un hijo deficiente mental, que siempre es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal"><img class="alignnone size-full wp-image-93" title="montana" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2009/02/montana.jpg" alt="montana" width="440" height="291" /></p>
<p class="MsoNormal">Sólo los que se atreven a escalar, y subir cada día más alto, enfrentarán resbalones, caídas, errores, dificultades… incluso muerte. No aquellos que se paran en un agradable valle de semiluz donde la vara y el cayado de Dios son benévolos y no demasiado exigentes. Es como tener un hijo deficiente mental, que siempre es niño. Pero no porque haya nacido así, sino porque ni come ni bebe, ni se renueva… y cría ranas espirituales. Eso sí, en una charca bien ajardinada, con palacetes de oro y riberas aterciopeladas de verde claro.</p>
<p class="MsoNormal"><span id="more-114"></span>Definitivamente, en la charca se está bien. El agua está tibia y la temperatura es agradable. Es un buen sitio para vivir tu propia vida. La decides tu y no tienes que renunciar a mucho. Sólo hay que guardar un poco la moral y los principios éticos. Con eso, ya basta para que no te echen.</p>
<p class="MsoNormal">Pero ¡Ay de aquellos infelices que se atreven a salir de aquí para ir más alto! Empezarán a sentir el frío helándoles los pies, el viento en la cara; tendrán que ir olvidando los palacios, los manjares y placeres de la charca. Habrán de ir desnudándose de las mejores ropas, y desnudos, cubrirse con alguna piel que la montaña les de. Comerán raíces, miel silvestre. Se curarán los arañazos y las heridas con agua del manantial –frío y oscuro—. Tendrán que confiar en la dirección inexplicable —olvidando la prudencia y el buen sentido común— para andar senderos que no bajen la ladera.<span>  </span>A veces, ya no habrá salida, sólo el precipicio impide seguir subiendo. Y entonces, el fanático, ignorante, ingenuo e idiota, se arrodillará para orar a su Dios, pidiéndole un puente para seguir subiendo. Y cuando las lágrimas le impidan ver, sus propias lágrimas serán un puente para cruzar. Algo inexplicable. Un Mar Rojo abierto muchas veces. Nunca lo que se espera.</p>
<p class="MsoNormal">La disciplina es norma de la montaña. Que nadie piense que por aquí se va a hacer lo que uno quiera. Todos los pasos decididos llevan al fracaso. Sólo en oración, buscando la guía indecible, impronunciable, invisible, sólo buscando a Dios, se pueden andar las sendas de la montaña. Porque a veces ni se ven, ni se insinúan. Simplemente no hay sendero. Los ojos son ya inútiles y hay que usar los ojos, las manos, los pies y los músculos… de la fe.</p>
<p class="MsoNormal">Ciertamente hay recompensa, tu esperanza no será cortada.</p>
<p class="MsoNormal">Y al final, el Padre de la Montaña, el mismo Padre de misericordia que no destruye la charca, te mirará a los ojos, en su brillo sabrás que has hecho lo correcto, y te llamará: “Hijo, hijo de la luz, esforzado y valiente, preparado, libre… su hijo”.</p>
<p class="MsoNormal">© Manuel Ordax</p>
<p><!--EndFragment--></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.ordaks.com/2009/02/las-ranas-no-suben-montanas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El problema de &#8220;X&#8221;</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2008/12/el-problema-de-x/</link>
		<comments>http://blog.ordaks.com/2008/12/el-problema-de-x/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 24 Dec 2008 15:18:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[various / varios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.ordaks.com/?p=79</guid>
		<description><![CDATA[No creo que sea exagerado suponer que siete de cada diez que lean estas líneas tendrán algún tipo de dificultad con algún otro ser humano. Las personas que nos emplean o las que son empleados nuestros, las que comparten nuestra casa o aquellas con las que compartimos la suya, nuestros parientes políticos o nuestros padres [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal"><span>No creo que sea exagerado suponer que siete de cada diez que lean estas líneas tendrán algún tipo de dificultad con algún otro ser humano. Las personas que nos emplean o las que son empleados nuestros, las que comparten nuestra casa o aquellas con las que compartimos la suya, nuestros parientes políticos o nuestros padres o nuestros hijos, nuestra esposa o nuestro marido nos están haciendo la vida, en el trabajo o en el hogar, más difícil de lo que sería necesario en estos días. Es de esperar que no mencionemos a menudo las dificultades (especialmente las domésticas) a los extraños. Pero a veces lo hacemos. Un amigo lejano nos pregunta por qué estamos tan malhumorados y la respuesta salta a la vista.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span><span id="more-79"></span>En ocasiones así, el amigo lejano suele decir: “¿Por qué no habla con ellos? ¿Por qué no se reúne con su esposa (o con su marido, o con su padre, o con su hija, o con su jefe, o con su patrona o con su huésped) y lo resuelven hablando? La gente suele ser razonable. Todo lo que debe hacer es conseguir que vean las cosas a la verdadera luz. Explíqueselo de forma tranquila, razonable y pacífica”. Pero nosotros, veamos lo que veamos exteriormente, pensamos con tristeza: “No conoce a X”. Nosotros sí, y sabemos lo imposible que resulta hacerle entrar en razón. En ocasiones se intenta una y otra vez hasta quedar hartos de tanto intento, en otras no se intenta nunca porque se sabe de antemano que será inútil. Sabemos que si tratamos de “resolverlo hablando con X”, se producirá un escándalo o “X” clavará la vista en nosotros desconcertado y dirá: “no sé de qué estás hablando”. O bien (lo cual es quizás lo peor de todo) “X” se mostrará completamente de acuerdo con nosotros y prometerá reformarse y hacer las cosas de otro modo para, veinticuatro horas más tarde, ser exactamente el mismo “X” de siempre.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Nosotros sabemos, en efecto, que cualquier intento de hablar de algo con “X” naufragará en el viejo y fatal defecto del carácter de “X”. Cuando miramos hacia atrás, vemos cómo han naufragado en ese defecto fatal los planes que hayamos podido hacer, en la incorregible envidia o pereza o susceptibilidad o estupidez o autoritarismo o mal humor o veleidad de “X”. Hasta cierta edad mantuvimos tal vez la ilusión de que algún golpe de suerte –una mejoría del estado de salud, un aumento de salario, el fin de la guerra- resolviera las dificultades. Pero ahora lo sabemos mejor. La guerra ha terminado y llegamos a la conclusión de que, aunque hubiera ocurrido todo lo demás, “X” seguiría siendo “X” y nosotros tendríamos que seguir enfrentándonos con el mismo problema de siempre. Incluso si nos hiciéramos millonarios, nuestro marido seguiría importunando o nuestro hijo, seguiría bebiendo o tendríamos que seguir viviendo con nuestra suegra en casa.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Entender que es así significa dar un gran paso adelante. Me refiero a arrostrar el hecho de que, aun cuando todas las cosas exteriores marcharan bien, la verdadera felicidad seguiría dependiendo del carácter de las personas con las que tenemos que vivir, algo que nosotros no podemos cambiar.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Y ahora viene lo importante. Cuando vemos estas cosas por primera vez, tenemos un destello de que algo semejante le debe ocurrir a Dios. A esto es, en cierto modo, a lo que Dios mismo ha de enfrentarse. Él ha provisto un mundo rico y hermoso en el que poder vivir. Nos ha dado inteligencia para saber cómo se puede usar y conciencia para comprender qué uso se debe hacer de él. Ha dispuesto que las cosas necesarias para la vida biológica (alimento, bebida, descanso, sueño, ejercicio) nos resulten positivamente deliciosas. Pero después de hacer hecho todo eso, ve malogrados sus planes –como nosotros vemos malogrados nuestros pequeños planes- por la maldad de las pequeñas criaturas. Convertimos las cosas que nos ha dado para ser felices en motivos de disputa y envidia, de desmanes, acumulación y payasadas.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Podemos decir que para Dios todo es diferente, pues Él podría, si quisiera, cambiar el carácter de las personas, cosa que nosotros no somos capaces de hacer. Pero esta diferencia no es tan decisiva como podemos pensar al principio. Dios se ha dado a sí mismo la regla de no cambiar por la fuerza el carácter de las personas. Dios puede y quiere cambiar a las personas, pero sólo si las personas quieren que lo haga. En este sentido, Dios ha limitado real y verdaderamente Su poder. A veces nos preguntamos admirados por qué lo ha hecho así, e incluso deseamos que no lo hubiera hecho. Pero, según parece, Él pensaba que merecía la pena. Prefiere un mundo de seres libres, con sus riesgos, que un mundo de personas que obraran rectamente como máquinas por no poder hacer otra cosa. Cuanto mejor nos imaginemos cómo sería un mundo de perfectos seres automáticos, tanto mejor, creo yo, entenderemos Su sabiduría.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>He dicho que cuando vemos cómo naufragan nuestros planes en el carácter de las personas con que tenemos que tratar, vemos<em> “de algún modo” </em>cómo deber ser las cosas para Dios. Pero sólo de algún modo. Hay dos aspectos en que el punto de vista de Dios debe ser muy diferente del nuestro. En primer lugar, Dios ve, como nosotros, que la gente en nuestra casa o nuestro trabajo es peliaguda o difícil en diverso grado, pero cuando examina este hogar, esta fábrica o esta oficina, ve más de una persona de esa condición, y ve a una que nosotros nunca vemos. Me refiero, por supuesto, a cada uno de nosotros mismos. Entender que nosotros somos también ese tipo de personas es el siguiente gran paso hacia la sabiduría. También nosotros tenemos un defecto fatal en el carácter. Las esperanzas y planes de los demás han naufragado una vez tras otra en nuestro carácter, como nuestros planes y esperanzas han naufragado en el de los demás.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>No es conveniente pasar por algo este hecho con una confesión vaga y general como: “por supuesto, yo también tengo defectos”. Es importante entender que tenemos un defecto fatal, algo que produce en los demás el mismo sentimiento de <em>desesperación</em> que las imperfecciones de los demás producen en nosotros. Casi con toda seguridad es algo de lo que no tenemos noticia, como eso que la publicidad llama “halitosis”, enfermedad que nota todo el mundo menos el que la padece. Pero ¿por qué, nos preguntamos, no me lo dicen los demás? Creedme, han intentado decirnoslo una vez tras otra, pero nosotros apenas podríamos tolerarlo. Buena parte de lo que llamamos “insistencia” o “mal genio” o “rareza” de los demás tal vez no sean sino intentos por su parte de hacernos ver la verdad. Ni siquiera los defectos que vemos en nosotros los vemos completamente. Decimos “Reconozco que anoche perdí la paciencia”, pero los demás saben que la perdemos siempre, que somos unas personas de mal genio. Decimos: “Reconozco que el sábado pasado bebí demasiado”, pero todo el mundo sabe que estamos borrachos siempre.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Esa es una de las formas en que el punto de vista de Dios debe distinguirse del mío. Dios ve todos los caracteres, yo todos menos el mío. La segunda diferencia es la siguiente. Dios ama a las personas a pesar de sus imperfecciones. Dios continúa amando. Dios no deja de amar. No digamos: “Para Él es muy fácil, Él no tiene que vivir con ellos”. Tiene. Dios está dentro y fuera de ellos. Dios está más íntima y estrecha y continuamente unido a ellos de lo que nosotros podamos estar jamás. Cualquier pensamiento vil de su mente (y de la nuestra), cualquier momento de rencor, envidia, arrogancia, avaricia y presunción se alza directamente contra Su paciencia y amor anhelante, y aflige Su espíritu más de lo que aflige el nuestro.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Cuanto más imitemos a Dios en ambos aspectos, tanto más progresos haremos. Debemos amar a “X” más y tenemos que vernos a nosotros como una persona exactamente del mismo tipo que él. Hay quien dice que es morboso estar pensando siempre en los defectos propios. Eso estaría muy bien si la mayoría de nosotros pudiera dejar de pensar en los suyos sin empezar a pensar enseguida en los de los demás. Pero desgraciadamente <em>disfrutamos</em> pensando en las faltas de los otros. Ese es el placer más morboso del mundo en el sentido exacto de la palabra “morboso”.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Nos disgustan los razonamientos que se nos imponen. Sugiero un razonamiento que debemos imponernos a nosotros mismos: abstenerse de pensar en las faltas de la gente a menos que lo requieran nuestros deberes como maestro o como padre. ¿Por qué no echar a empujones de nuestra mente los pensamientos que entren innecesariamente en ella? ¿Por qué no pensar en los propios defectos en vez de pensar en las faltas de los demás? En el segundo caso <em>podremos </em>hacer algo con la ayuda de Dios. Entre todas las personas difíciles de nuestra casa o nuestro trabajo hay una que podemos mejorar mucho. Ese es el fin práctico por el que comenzar. Si lo hiciéramos, progresaríamos. Algún día deberemos emprender la tarea. Cada día que lo aplacemos resultará más difícil empezar.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>¿Cuál es, a la postre, la alternativa? Vemos con suficiente claridad que nada, ni siquiera Dios con todo Su poder, puede hacer que “X” sea realmente feliz mientras siga siendo envidioso, egocéntrico y rencoroso. Dentro de nosotros hay, seguramente, alguna cosa que, a menos que la cambiemos, no permitirá al poder de Dios impedir que seamos eternamente miserables. Mientras siga, no habrá cielo para nosotros, como no puede haber aromas fragantes para el resfriado ni música para el sordo. No se trata de que Dios nos “mande” al Infierno. En cada uno de nosotros crece algo que <em>será Infierno</em> en sí mismo a menos que lo cortemos de raíz. El asunto es serio. Pongámonos en Sus manos enseguida, hoy mismo, ahora.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>1948. C.S. Lewis. “God in the Dock” (“Dios en el<span>  </span>banquillo”). Versión al castellano de José Luis del Barco. ©EDICIONES RIALP.</span></p>
<p><!--EndFragment--></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.ordaks.com/2008/12/el-problema-de-x/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

