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	<title>Ordaks &#187; personal</title>
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		<title>Inclinándose ante el dios café</title>
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		<pubDate>Sun, 25 Jul 2010 09:56:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[faith issues / cuestión de fe]]></category>
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		<description><![CDATA[Estaba pensando escribir sobre este tema cuando leí este post de John Fischer, al que agradezco su permiso para publicarlo aquí. To read the original english version click here. Ayer me hice con una nueva taza de Starbucks. Es una versión en cerámica de la famosa taza de cartón con el conocido círculo verde. Soy [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/07/DiosCafe.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-316" title="DiosCafe" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/07/DiosCafe.jpg" alt="" width="440" height="291" /></a></p>
<p>Estaba pensando escribir sobre este tema cuando leí este post de John Fischer, al que agradezco su permiso para publicarlo aquí.</p>
<p><em>To read the original english version <a href="http://www.fischtank.com/ft/inthetankcomments.cfm?reference=905#comments">click here.</a></em></p>
<p>Ayer me hice con una nueva taza de Starbucks. Es una versión en cerámica de la famosa taza de cartón con el conocido círculo verde. Soy un admirador de la marca Starbucks y no me avergüenzo de ello. El café es mi religión. Y puedo decir que lo es porque el Cristianismo no es mi religión. De hecho, no tengo ninguna religión; yo sólo tengo una relación personal con Dios a través de Jesucristo, su hijo.</p>
<p><span id="more-313"></span>Pero tomo café religiosamente.</p>
<p>La religión es ritual, hábito, hacer ciertas cosas para llegar a ciertos resultados y aplacar al aceptable dios inclinándose, haciendo reverencias y llevando a cabo toda la penitencia necesaria para agradar a ese dios. He aprendido a inclinarme y adorar al dios café, pero no al verdadero Dios, porque el verdadero Dios no pide eso.</p>
<p>Dios quiere mi amor y devoción, pero no en forma de religión. De hecho, es bien conocido cuánto se incomodaba con aquellos que hacían una religión del hecho de conocerle. Él no quiere nuestros sacrificios, nuestra asistencia regular a la alabanza, ni siquiera la adoración de nuestros labios si no lo hacemos con el corazón. Y si nuestros corazones están con él, donde deberían estar, ninguna de estas cosas son capaces de hacernos ganar ni un solo punto en el cielo. Pueden ser una parte de nuestras vidas, pero deben fluir de nosotros como una expresión natural de nuestra relación de amor.</p>
<p>He tenido mi vieja taza de café durante 5 años por lo menos, y ahora la nueva conlleva una nueva serie de rituales a los que me tengo que ajustar. No hay problema. Puedo hacerlo: es sólo café.</p>
<p>Dios, por otra parte, puede no querer ser un viejo hábito de 10 años roto sólo por una nueva iglesia, libro devocional o modelo de disciplina personal. La disciplina está bien cuando nos lleva al autocontrol, pero Dios no quiere ser el resultado de una disciplina más de lo que tu o yo podríamos querer. Él no quiere nuestras palabras, nuestras canciones, nuestros sacrificios ni nuestra autoflagelación. Quiere nuestros corazones.</p>
<p>Una verdadera relación está basada en el amor y el deseo de estar con el otro. Eso sale del corazón. Y si no está en el corazón, ninguna cantidad de religión puede hacer que esté.</p>
<p>Mientras, para mi experiencia con el café, sigo yendo a adorar en la catedral de St. Arbucks. Mi religión del café está firmemente arraigada. Para mi, la religión se aplica al café, pero no a Dios. Dios es demasiado atrevido e impredecible como para que encaje en ningún sistema o práctica religiosa. ¿No te alegras de que sea así?</p>
<p>© 2010 John Fischer. www.fischtank.com. Para suscribirse al Fischtank <a href="http://www.fischtank.com/ft/">click aquí.</a> Subscribe Fischtank <a href="http://www.fischtank.com/ft/">here.</a></p>
<p>© de la traducción: Manuel Ordax</p>
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		<title>AVARICIA</title>
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		<pubDate>Wed, 07 Jul 2010 23:39:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
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		<description><![CDATA[“La avaricia me vicia” es el primer slogan de una cadena de tiendas de electrónica de cuyo nombre no quiero acordarme, seguido por otro igual de lúcido: “Camino a la avaricia”. Nunca he visto expuesto de una forma tan clara y evidente el verdadero propósito del consumo: dejarnos llevar por el puro e incontenible deseo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/07/Avaricia_W.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-306" title="Avaricia_W" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/07/Avaricia_W.jpg" alt="" width="440" height="291" /></a></p>
<p>“La avaricia me vicia” es el primer slogan de una cadena de tiendas de electrónica de cuyo nombre no quiero acordarme, seguido por otro igual de lúcido: “Camino a la avaricia”. Nunca he visto expuesto de una forma tan clara y evidente el verdadero propósito del consumo: dejarnos llevar por el puro e incontenible deseo de poseer.</p>
<p><span id="more-304"></span>Onassis dijo: “Cuanto más posees, más te das cuenta de que no posees nada”.</p>
<p>Philip K. Dick, el visionario escritor de <em>¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?</em> describe un mundo futuro donde los humanos desean poseer animales auténticos o copias artificiales casi idénticas, ya que apenas existen animales vivos. El personaje principal es capaz de gastarse una fortuna (el precio de haber liquidado al primer androide de la lista) en el primer pago de una cabra auténtica, entrampándose por años hasta terminar de pagarla. Este lúcido libro refleja la necesidad del ser humano de tener más como la gran diferencia con los androides, que no entienden tal necesidad y la desprecian. Uno de ellos se encargará de liquidar la lujosa posesión de Rick Deckard. Éste es uno de los temas centrales del libro que sirvió de inspiración a Ridley Scott para la película <em>Blade Runner,</em> y que explica el raro título del libro. Aunque en esta magnífica película no se hace referencia ni en un momento al tema. Dick pudo ver partes del comienzo de la película y le gustaron, pero murió antes de su montaje final y exhibición pública. De haber estado vivo, estoy seguro que se habría quejado de la libertad del cineasta para interpretar su libro. Aunque, al margen de dichas licencias, <em>Blade Runner</em> es una obra maestra del cine contemporáneo.</p>
<p>“Cuánto tienes, cuánto vales” es un viejo refrán que nos ilustra la necesidad de aparentar más que ser. De hacer ver a los demás que tienes más, eres más guapo o más inteligente que los otros. Porque la raíz de este problema es la comparación con los demás. Se une aquí a la codicia, la envidia y otros “pecados capitales” definidos por la Iglesia Católica y en los que ésta ha incurrido con gravedad a través de la historia. Basta echar una mirada a la historia de los Papas y del Vaticano.</p>
<p>Hace no tantos años las necesidades básicas del ser humano eran tan mínimas que la felicidad se resumía a tener una manta con que cobijarse en invierno, un par de mudas de ropa y poder comer cada día. Nuestros padres vivieron los años posteriores a la Guerra Civil española, las cartillas de racionamiento y el hambre si habías pertenecido al bando perdedor. Mi familia vivía en un cuarto piso de 40 m2. Éramos cuatro hijos viviendo en un quinto piso de tres habitaciones sin ascensor. Mis dos hermanas dormían en un pequeño cuarto, mientras los varones dormíamos en otro más pequeño aún. Todas nuestras pertenencias cabían en un baúl y en los dos armarios que había en el piso.</p>
<p>Nuestro actual “Estado del Bienestar” nos obliga a consumir tal cantidad de objetos de poca o nula utilidad que, aunque hagamos un esfuerzo por no comprar más de lo necesario, nuestras casas se encuentran repletas y necesitamos trasteros y garajes para meter todo lo que se queda anticuado o pasado de moda. Nuestra ropa anticuada se convierte en objeto de beneficio para sociedades casi benéficas que se enriquecen vendiéndola al tercer mundo. Si nosotros pertenecemos al primer mundo, ¿cuál es el segundo? Esto no parece estar muy claro. Mi opinión es que la gran mayoría del mundo opulento pertenece al segundo mundo. El primer mundo son los que pertenecen al menos del 1% de la población que viven de tal forma su ostentosidad que son un insulto al resto de la humanidad. La frase hecha más común de un ateo es: “Si Dios existe, ¿por qué permite que haya tanta hambre en el mundo”; podría sugerirles una mejor: “¿Por qué permite que un<em> yuppie</em> de Nueva York se gaste en unos minutos 6000 dólares en un traje nuevo mientras que con ese dinero se podría alimentar a tanta gente que muere de inanición?”.</p>
<p>Dios nos hizo libres de decidir entre el bien y el mal, y ninguno estamos exentos de tal responsabilidad. Cuando elegimos el camino sin final del consumo y la avaricia, estamos eligiendo satisfacer nuestras mezquinas y egoístas necesidades al margen de una mayoría de la población del planeta que muere por falta de medicinas o de comida o agua potable. Y esto sin hablar del derecho a la educación, la igualdad y la libertad&#8230; grandes palabras de la Revolución Francesa que fracasaron antes de ser pronunciadas.</p>
<p>El hombre necesita más porque cada vez tiene menos. Menos valores, menos principios que sostener, menos objetivos que alcanzar, menos ideales por los que luchar, menos fe en sí mismo y en el Creador. Y tan grande se hace el agujero que nada que se pueda comprar lo puede llenar. Pero tampoco lo llenan las grandes acciones, las suscripciones a Amnistía Internacional o la lucha de unos pocos por dar dignidad a los pobres y necesitados.</p>
<p>Tan grande es el vacío que ni la fe en Dios lo puede llenar. Los que creemos en Dios y en el más allá nos encontramos con que necesitamos también un buen coche y buena ropa de marca para llegar allí. Incluso la lápida deberá hablar de lo que logramos. ¡Qué gran paradoja! son las tumbas las que mejor hablan de la miseria y decadencia del ser humano. Basta ver las pirámides de Egipto (tumbas al fin y al cabo) para comprender que el inapelable reloj del tiempo termina por destruir todas las riquezas y posesiones de este mundo y convertirlas en hermosos restos arqueológicos.</p>
<p>Y no estoy pretendiendo adoptar la moda de cocinar a fuego lento durante 10 horas lo que se cocina en 10 segundos en un microondas, ni de tirar la televisión a la basura para aprovechar esas preciosas horas en leer un buen libro. Ya no podemos retroceder tanto ni es necesario privarnos de las comodidades de nuestro siglo, como tampoco nuestros antepasados se libraron de las del suyo. Hablo de ser conscientes de nuestro valor como personas al margen de lo que tengamos o no. Hablo de nuestro sentimiento de realización personal al margen de nuestro título en la empresa o de nuestros éxitos profesionales. Hablo de caminar con la cabeza alta, incluso entre esos pobres que lucen todos los lujos y operaciones de estética que su dinero les permite. Porque eso es lo que son: pobres infelices que caminan con la ayuda de veinte muletas y que son incapaces de dar un paso sin ellas.</p>
<p>Y esto no tiene que ver con cuánto se tiene. Puedes ser un rico sabio que compartes con generosidad lo que te sobra. O puedes ser un pobre necio intentando aparentar que tienes más de lo que en realidad tienes y viviendo de la tarjeta de crédito para sentirte “alguien”.</p>
<p>En la parábola del sembrador, Jesús habló de aquellos que recibían la semilla con alegría pero después, la ansiedad y el deseo de las riquezas, les hacían quedarse sin fruto. (Mateo 13:22). En el Nuevo Testamento, ésta es la única parábola que Jesús explicó; y sólo a sus discípulos. En el versículo 14, es él mismo el que dice estas duras palabras: “al oír oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis”. Porque nuestros sentidos están embotados por lo que nos rodea y somos incapaces de ver y escuchar lo que realmente nos conviene. Necesitamos el colirio de la verdad para que nuestros ojos se abran y podamos ver; y el bastoncillo de la honestidad para limpiar nuestros oídos y poder escuchar lo que nos conviene: Que no somos parásitos sino humanos; que no perdemos nuestro valor porque perdamos un trabajo, que cuanto menos tenemos, más somos; que cuanto más compartimos, más recibimos; que cuanto más perdemos más ganamos&#8230;</p>
<p>&#8230;Porque uno lo perdió todo por amor y es el que se sentará en el gran trono al final de esta historia que estamos viviendo.</p>
<p>© Manuel Ordax</p>
<p>© <em>¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Do Androids Dream of Electric Sheeps?).</em> Philip K. Dick (1968) <a title="La Casa del Libro. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" href="http://www.casadellibro.com/libro-suenan-los-androides-con-ovejas-electricas-blade-runner/206613/2900000206826" target="_blank">Edhasa / Pocket</a>. También disponible en <a title="Amazon. Do Androids Dream of Electric Sheep?" href="http://www.amazon.com/Androids-Dream-Electric-Sheep-ebook/dp/B000SEGTI0/ref=tmm_kin_title_0?ie=UTF8&amp;m=A317O7WZ1CN6AQ" target="_blank">Amazon</a> para kindle, en inglés</p>
<p>Para conocer más sobre <a title="Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" href=" http://www.taringa.net/posts/ebooks-tutoriales/1286003/¿Sueñan-los-androides-con-ovejas-electricas-(Philip-K_-Di.html" target="_blank">Philip K. Dick y su libro</a></p>
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		<title>útil / usado</title>
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		<pubDate>Mon, 21 Jun 2010 22:10:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
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		<description><![CDATA[“¿Puedo serte de utilidad en algo? ¿Puedo ayudarte?”. Con esto no quiero decir que puedas sacarme un ojo para un transplante ni que quiera estar una tarde entera hablando contigo. Hay mucha diferencia entre el uso y el abuso, entre sentirse útil y sentirse usado. Cuando te soy útil me siento bien y estoy dispuesto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/06/UtilUsado.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-278" title="UtilUsado" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/06/UtilUsado.jpg" alt="" width="440" height="291" /></a></p>
<p>“¿Puedo serte de utilidad en algo? ¿Puedo ayudarte?”.</p>
<p>Con esto no quiero decir que puedas sacarme un ojo para un transplante ni que quiera estar una tarde entera hablando contigo.</p>
<p>Hay mucha diferencia entre el uso y el abuso, entre sentirse útil y sentirse usado. Cuando te soy útil me siento bien y estoy dispuesto a seguir a tu lado por si en otra ocasión me necesitas.<span id="more-277"></span></p>
<p>Pero cuando me usas me siento mal, como un trapo de cocina sucio. No quiero volver a dejarme usar por ti porque no valoras lo que te ofrezco, sino sólo en qué te he sido de valor.</p>
<p>Y es en el concepto de valor donde surge el principal problema. ¿Valgo, para ti, por lo que hago o por lo que soy? ¿Me buscas por lo que ves en mí o por lo que puedo hacer por ti?</p>
<p>Si cuando me miras y me pides un favor estás viendo sólo mis capacidades, y en qué medida éstas te pueden ser útiles en algo&#8230; es como si al ver un cerdo sólo vieras las futuras chuletas, chorizos y jamones.</p>
<p>¿En algún momento del proceso te has interesado por mí realmente? Y, si lo has hecho, ¿era para quedar bien y para que no se notara tanto que sólo querías usarme?</p>
<p>Fácilmente nos contagiamos de las técnicas psicológicas de los especialistas en marketing. Los responsables de Recursos Humanos sólo ven en la persona que tienen enfrente el potencial para una tarea concreta. Y cuando le preguntan: “¿Qué tal la familia?”, en realidad sólo quieren saber si está casado, divorciado o con hijos.</p>
<p>Muchas personas hacen lo mismo en sus relaciones sociales de cualquier tipo, incluso con sus amigos más cercanos.</p>
<p>Ayer me usaste. Hoy me usaste. Mañana me lo pensaré antes de acercarme a ti.</p>
<p>Pero si me buscas y te encanta pasar tiempo conmigo. Si eres sincero cuando me preguntas “¿Cómo estás?” e incluso esperas una respuesta que no sólo sea “bien”, porque tus ojos y oídos siguen atentos&#8230; Entonces, te aseguro, sacarás más de mí de lo que crees. Te ofreceré todo porque me valoras, haga o no haga algo por ti. Te sea o no útil para algo.</p>
<p>Es muy difícil hacer un favor y saber que si no lo hubieras hecho te habrían tratado con la misma simpatía.</p>
<p>No soy una máquina expendedora, ni un robot de cocina, ni siquiera un cepillo de dientes. Soy persona, primero y antes de nada. Y busco a alguien que me valore por lo que soy. Porque de los que me valoran por lo que hago ya estoy harto.</p>
<p>Y en este proceso importa también el dinero. Aunque no es lo primordial. Estoy encantado de hacer un trabajo gratis si merece la pena. Pero si das por sentado que te lo tengo que hacer gratis, te equivocas de nuevo.</p>
<p>Un gran amigo* lo explicaba con un buen ejemplo: “Si tengo un amigo actor y me invita a una de sus actuaciones, porque soy su amigo estoy dispuesto a pagar por una butaca en primera fila. Y no porque soy su amigo quiero que me regale una entrada. Porque entonces no estoy ayudándole ni apoyándole en su trabajo. Como me interesa como persona y como actor, quiero pagar mi entrada”. O comprar su disco en lugar de copiarlo ilegalmente. O comprar su libro en lugar de pedírselo prestado a un amigo. O pagar por su trabajo aunque luego no me sirva por alguna circunstancia. Si no, vuelvo a hacerle sentir “usado”.</p>
<p>Una vez me encargaron desde Londres un logotipo para un teatro. Cuando les llegó la propuesta, me respondieron amablemente que había habido un malentendido y le habían encargado a otra persona el mismo trabajo y ya estaba aceptado. También me decían que mi trabajo era de gran calidad, que les gustaba mucho, y su respuesta vino acompañada por un talón de una pequeña cantidad en concepto de gastos o valoración mínima por mi tiempo y mi trabajo.</p>
<p>Creo que es un buen ejemplo de la forma de trabajar con ética.</p>
<p>No me robes mis horas y mi talento. No intentes ni siquiera pedirme un favor por nada. No me uses y me tires como un pañuelo de papel. ¿Puedes hacer algo por mí a cambio? Puedes devolverme el favor, dedicarme algo de tu tiempo, hacerme un regalo o pagarme una cantidad que, aunque no sea el valor real del trabajo, sirva para hacerme saber que valoras mis horas de esfuerzo.</p>
<p>Me encantaría serte útil, en el pasado, en el presente y en el futuro. Y que cada vez pueda verme en el espejo y sentirme bien conmigo mismo. No como un trapo de cocina usado, sucio y hecho un gurruño tirado en alguna esquina de la cocina.</p>
<p>Gracias por hacerme sentir “útil”. No vuelvas a hacerme sentir “usado”.</p>
<p><em>© Manuel Ordax (*Gracias a Nigel Goodwin por su ejemplo)</em></p>
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		<title>EXPECTATIVAS / EXPECTATIONS</title>
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		<pubDate>Wed, 27 Jan 2010 19:03:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[faith issues / cuestión de fe]]></category>
		<category><![CDATA[personal]]></category>

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		<description><![CDATA[Me encierras con tus expectativas, me encierras con tus expectativas. Perdiendo la presión con la que me obstruyes, no puedo respirar, no puedo respirar. Expectations (© Leslie Phillips, “The turning”) Somos prisioneros de una constante expectativa. Esperamos que el autobús llegue a tiempo, que nos llegue el turno para pagar en el supermercado, que el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/01/Expectations1.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-261" title="Expectations" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/01/Expectations1.jpg" alt="" width="440" height="291" /></a></p>
<p><em><strong>Me encierras con tus expectativas,</strong></em></p>
<p><em><strong>me encierras con tus expectativas.</strong></em></p>
<p><em><strong>Perdiendo la presión con la que me obstruyes,</strong></em></p>
<p><em><strong>no puedo respirar,</strong></em></p>
<p><em><strong>no puedo respirar.</strong></em></p>
<p><em>Expectations (© Leslie Phillips, “The turning”)</em></p>
<p><span id="more-253"></span></p>
<p>Somos prisioneros de una constante expectativa. Esperamos que el autobús llegue a tiempo, que nos llegue el turno para pagar en el supermercado, que el jefe reconozca nuestro esfuerzo y nos suba el sueldo, que nuestro cónyuge reconozca nuestros méritos, que nuestros hijos nos agradezcan la dedicación, que nuestros amigos nos llamen por teléfono, que cobremos una deuda pendiente, que Dios nos visite y nos diga eso de “Muy bien, hijo mío…”.</p>
<p>Esperamos y esperamos, en definitiva, que sucedan las cosas que nos gustaría que ocurrieran pero que, por diferentes motivos, no suelen hacerse realidad.</p>
<p>La sociedad de consumo nos rodea con su abrazo pegajoso y convincente. Sólo con estar expuestos media hora al televisor con su dosis de anuncios, somos trasladados a un mundo deformado. Un lugar donde necesitamos urgentemente comprar un coche más nuevo para ser admirados en la sociedad, vestir cierta marca para proyectar una buena imagen, usar tal crema para rejuvenecer las arrugas del tiempo, operarnos en cierta clínica para tener un vientre plano, o más pecho o más pelo o los dientes más blancos&#8230; Inconscientemente dejamos que esos pensamientos, no filtrados, se queden y ocupen un lugar en nuestra lista de expectativas. ¿Por qué no? Siempre puede llegar un día en que nos toque el cupón o la lotería… y hagamos realidad nuestros sueños.</p>
<p>Porque todos tenemos derecho a soñar. Y quizá aquí llegamos al punto más quebradizo de este esquema fatídico. ¿Quién no sueña con hacer un viaje a un país lejano, dormir en una habitación de hotel lujoso, comprar una joya valiosa o conducir un deportivo? ¿Qué hay de malo en soñar?</p>
<p>Mientras dejemos que estos sueños permanezcan en nuestra lista de deseos, les estamos dando derechos para controlar nuestras emociones. Les dejamos que nos hagan sentir infelices o no realizados cuando no se cumplen.</p>
<p>Y todas estas expectativas se convierten en candados que nos van encerrando en una habitación oscura, de donde sólo podremos salir con una llave, la del dinero. Asi que nos vemos obligados a ganar dinero, como sea; a conseguirlo incluso de forma ilícita o pagando el precio de ignorar nuestra salud o las necesidades de nuestros seres queridos. El dinero es lo único que nos podría hacer felices, cuando lo tengamos llegaremos a sentirnos realizados y completos, podremos dejar de trabajar para dedicarnos a lo que realmente nos gusta&#8230; ¿Es cierto? Si analizamos a las personas que han recibido una gran cantidad de dinero inesperadamente, descubriremos todo lo contrario. No sólo no se han liberado de cadenas, sino que se han echado encima un buen montón más: comprando un coche que les obliga a pagar más impuestos, una casa en un barrio donde si quieren ser aceptados tienen que mantener un nivel abusivo de gastos, sosteniendo un nivel de vida tan alto del que difícilmente pueden bajar sin sentirse fracasados&#8230; En definitiva, son más esclavos que cuando pertenecían a la clase media con sueños de éxito.</p>
<p>La Biblia nos dice:</p>
<p><em>“Dios está harto de los orgullosos. Él se deleita en la gente normal. Así que estad contentos con quien sois, y voléis por los aires. La poderosa mano de Dios está en ti. Él te levantará a su tiempo. Vive despreocupado delante de Dios, porque Él tiene el máximo cuidado de ti”. 1ª Pedro 5:6-7. Traducción libre de The Message</em></p>
<p>Y estos pasajes son de una actualidad irresistible. Es un mensaje tan radicalmente opuesto al de nuestra sociedad de consumo, que apenas podemos entenderlo. Eso de “Estar contentos con nosotros mismos seamos como seamos” no sólo significa aceptarnos como somos (con más o menos defectos) sino aceptar nuestra situación, nuestro físico, nuestras limitaciones, nuestro trabajo o falta de trabajo&#8230;</p>
<p>&#8230;Aceptar, completamente, la situación presente como lo que nos toca vivir, con naturalidad, sin culpa ni amargura.</p>
<p>La poderosa mano que muchas veces nos hace agonizar rodeados de dificultades es la misma que tiene el control absoluto de nuestra situación y, a su debido tiempo, nos levantará. Si Dios nos cuida con suma dedicación y esmero, ¿qué nos preocupa? ¿Qué problema no tiene solución? Y si no la tiene, ¿para qué afanarse entonces?</p>
<p>Pero el hecho de despreocuparnos significa perder el control de la situación. Mientras lo hacemos, parece que estamos haciendo algo por solucionar los problemas. Dejar de hacerlo nos dejaría vacíos. Y, al mismo tiempo, no nos terminamos de creer que Dios —con lo ocupado que debe estar— pueda tener control sobre mi situación en todos los detalles. Si a esto lo llamáramos falta de fe, nos sorprenderíamos; pero eso es lo que es: falta de confianza en Dios.</p>
<p>Si alguien interpreta estas palabras como una excusa para echarse en la cama y dejar de esforzarse día a día, es que no ha entendido lo esencial. El esfuerzo, el trabajo, el llamar a las puertas que se nos presentan y hacer todo lo que esté en nuestra mano es a lo que somos llamados. Pero hay una diferencia notable entre hacerlo pensando que de ello dependemos completamente (y que nuestro futuro descansa sobre la frágil base de nuestro esfuerzo), o hacerlo sabiendo con certeza que Dios actúa según su conocimiento de todas las cosas y su buen plan para nosotros. Él sabe usar nuestro esfuerzo, nuestros dones y nuestra capacidad para bordarlos en el tapiz que está tejiendo en nuestra vida. Nuestro trabajo no es en vano, pero al final el artista es Él. ¿Y quién si no? ¿Quién puede hacerlo mejor? La comparación sería como entre un dibujo de un niño de 3 años y la Capilla Sixtina.</p>
<p>Mi ansiedad está formada por un montón de expectativas de muy difícil cumplimiento. Y mi descanso está basado en la autoridad y sabiduría del que hace las cosas mejor que nadie. Es más, nuestra ansiedad ocupa tanto espacio en nuestra mente que con frecuencia impedimos que Él desarrolle su plan con libertad. Porque siempre, como amable consejero, respeta nuestras decisiones por más necias que éstas sean. Si decidimos contraer el gesto en un amargo rictus de preocupación, las arrugas rodearán nuestro rostro. Si nos relajamos en su presencia de una forma cotidiana, nuestro gesto distendido reflejará una mayor sabiduría, la del que no depende de lo que tiene o de lo que demuestra ser para estar satisfecho.</p>
<p>Quizá entonces llegue su mano para ponernos en alto. O puede que ocurra lo que esperamos, o que no. Pero, ¿qué importa ya? Nuestro tiempo, nuestra salud, nuestro dinero, nuestras expectativas ya no nos pertenecen. Estamos en las manos del gran cuidador. El que no pierde detalle y sabe perfectamente lo que necesitamos en cada momento.</p>
<p>¿Nos atreveremos a creer? Es algo parecido a tirarse al vacío&#8230; pero con red.</p>
<p>© 2010 Manuel Ordax</p>
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		<title>Hola, 2010</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2009/12/hola-2010/</link>
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		<pubDate>Mon, 21 Dec 2009 22:29:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
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		<description><![CDATA[2010, como un cuaderno sin pautas. Nuevo, recién comprado, oliendo aún a imprenta. Como a principio de curso, con la cartera impecable y los libros sin abrir. Con todas las asignaturas por aprender, con amigos por descubrir, con enemigos que evitar. Una aventura en el mismo planeta, sin necesidad de efectos especiales ni 3D, con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-242" title="Navidad2010_W" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2009/12/Navidad2010_W.jpg" alt="Navidad2010_W" width="440" height="291" /></p>
<p>2010, como un cuaderno sin pautas. Nuevo, recién comprado, oliendo aún a imprenta. Como a principio de curso, con la cartera impecable y los libros sin abrir. <span id="more-241"></span>Con todas las asignaturas por aprender, con amigos por descubrir, con enemigos que evitar. Una aventura en el mismo planeta, sin necesidad de efectos especiales ni 3D, con las mismas luces y el mismo paisaje, pero viendo todo desde un poco más arriba. Porque los zapatos se nos quedaron pequeños y vemos más que antes.</p>
<p>Este es el libro que no termina, páginas que dan lugar a otras páginas, todavía por escribir. Miles de palabras inarticuladas que van apareciendo día tras día, con una promesa de esperanza oculta bajo una apariencia gris. Sólo ve quien quiere ver… y sólo quien se atreve a seguir descubrirá la salida de este denso bosque que ha sido 2009.</p>
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		<title>Los hombres pequeños</title>
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		<pubDate>Fri, 16 Oct 2009 09:11:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[literature / literatura]]></category>
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		<description><![CDATA[Todos los hombres pequeños tienen pequeñas estanterías repletas de sus pequeños libros dentro de sus casas pequeñas. Sus pequeños ojos siguen las letras diminutas con dedicación. En sus mentes pequeñas se abren nuevos horizontes y pueden crecer, pero nosotros sabemos que es sólo una sensación. Porque siguen siendo pequeños cuando cierran el libro. Necesitarían recorrer [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-234" title="HombresPequenos_W" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2009/10/HombresPequenos_W.jpg" alt="HombresPequenos_W" width="440" height="291" /></p>
<p>Todos los hombres pequeños tienen pequeñas estanterías repletas de sus pequeños libros dentro de sus casas pequeñas.<span id="more-233"></span></p>
<p>Sus pequeños ojos siguen las letras diminutas con dedicación. En sus mentes pequeñas se abren nuevos horizontes y pueden crecer, pero nosotros sabemos que es sólo una sensación. Porque siguen siendo pequeños cuando cierran el libro. Necesitarían recorrer todo el laberinto de una biblioteca para ser la mitad que nosotros.</p>
<p>Sin embargo, algunos han llegado a crecer bastante sin haber leído muchísimos  libros. Es un misterio indescifrable que, siendo tan pequeños, puedan crecer tanto.</p>
<p>Mientras, nuestra labor sigue siendo la de alejarles todo lo posible de esos pequeños libros que les hacen creerse más altos.</p>
<p><em>(Para Montse y Javi de Berlín)</em></p>
]]></content:encoded>
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		<title>NO LINE ON THE HORIZON*</title>
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		<pubDate>Thu, 17 Sep 2009 18:42:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Citaba Borges a Nicolás de Cusa, para quien “toda linea recta es el arco de un círculo infinito”. Si nos acercamos a observar la naturaleza que nos rodea, nos resultará evidente que la línea recta no existe. Gaudí huyó de ella durante toda su vida, dejándonos hermosas muestras de arquitectura curvilínea e irregular. Van Gogh [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><img class="alignnone size-full wp-image-215" title="NoLineHorizon_W2" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2009/09/NoLineHorizon_W2.jpg" alt="NoLineHorizon_W2" width="440" height="291" /></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"> </span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;">Citaba Borges a Nicolás de Cusa, para quien “toda linea recta es el arco de un círculo infinito”.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"><br />
</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;">Si nos acercamos a observar la naturaleza que nos rodea, nos resultará evidente que la línea recta no existe. Gaudí huyó de ella durante toda su vida, dejándonos hermosas muestras de arquitectura curvilínea e irregular. Van Gogh jamás pintó una línea recta. Picasso tampoco. Lo más recto que vieron sus inspirados pinceles fue el bastidor de sus lienzos.<span id="more-200"></span></span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"> </span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;">La línea recta en el mundo del arte está relacionada con las construcciones humanas. La necesidad que tenemos de enderezar nuestro ángulo visual de alguna manera. Igual que ponemos recto sin darnos cuenta un cuadro torcido o los papeles que se salen de un montón, necesitamos poner recto nuestro efímero entorno para sentirnos protegidos. Los griegos llegaron incluso a usar la curva para aparentar una recta, como en la enormes columnas del Partenón.</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"><br />
</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;">El extremo de poner de moda las líneas rectas surgió en Alemania, cuando a partir de la Bauhaus nos encontramos con las primeras tipografías “de palo” (Helvética, Akzident Grotesk, Frutiger&#8230;), los primeros edificios donde dominaba la recta implacable (Mies Van der Rohe&#8230;) o el arte de líneas y recuadros de Mondrian. Pero a la larga tanta recta nos termina por saturar los ojos. Últimamente la moda suele desviarse de esta tendencia (Frank Gehry en arquitectura o Philip Stark en diseño por poner algunos ejemplos).</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"><br />
</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">Los avances tecnológicos han permitido desarrollar unos zapatos <a title="advertising of mbt anti shoe" href="http://us.mbt.com/" target="_blank">(MBT)</a> que están basados en la forma de caminar de los masai, la tribu con la espalda más sana (que no recta) y menos problemas óseos del mundo. Imitan el caminar sobre una superficie inestable e irregular, lo opuesto a la rectitud del perfil de la mayoría de los zapatos y de la superficie que pisamos en nuestras ciudades.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">Parece que cada vez que el hombre llega a un lugar, necesita poner algo recto para hacerlo suyo. Neil Armstrong tenía que poner una bandera de USA completamente estirada y recta en la luna. Por fortuna, una vara falló y la parte inferior de la bandera se quedó como si estuviera ondulando por un viento inexistente. Es uno de los miles de casos en los que el hombre no ha conseguido imponer sus obsesivas rectas. Llegamos a un monte y lo rebajamos, alisamos y enderezamos para poder construir en él&#8230; pero la naturaleza emerge con el tiempo y rompe, tuerce y domina sobre las construcciones. Entre las baldosas de la acera revientan las florecillas o el cesped o las raíces de un árbol cercano&#8230;</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">La necesidad que tenemos de enderezar lo curvo es una muestra más de nuestra incertidumbre. No hay nada recto, nada a lo que podamos aferrarnos que nos dé la seguridad que anhelamos. Ninguna piedra es recta ni nuestras expectativas pueden verse cumplidas ni nuestras necesidades cubiertas realmente. Estamos en un mundo que cojea, sobre una mesa de cuatro patas inestable e incómoda.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">Tolkien imaginó una comunidad feliz de hobbits que vivían en casas bajas, adaptadas a las faldas de los montes, con ventanas y puertas redondas. Me identifico más con un mundo así, más basado en la curva que en la recta. Algo que nos recuerde nuestra fragilidad e impotencia. Necesitamos ser curvilíneos y dejar de intentar enderezar todo.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">Nuestra intensa búsqueda de verdad y sinceridad nos lleva a una sola conclusión: nada es lo que parece y nada podemos controlar realmente de lo que sucede. ¿No sería mejor aceptar, humildemente, esta incapacidad y disfrutar cada día de las hermosas curvas que la creación nos revela?</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;">Cuando mires el horizonte la próxima vez, imagina que no es más que una curva inmensa, el frágil pellejo de un planeta redondo y hermoso donde no hacemos mas que demostrar que somos alumnos empeñados en suspender las asignaturas más sencillas para aprender a convivir.</p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica; min-height: 14.0px;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"> </span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;">No hay línea recta en el horizonte.</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"><br />
</span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;">
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"><em>*Título del último disco de U2 publicado en 2009. Puedes ver la letra del tema &#8220;No line on the horizon&#8221; </em><a title="No line on the horizon lyrics english spanish" href="http://u2fanlife.com/u2-albums/u2-no-line-on-the-horizon/no-line-on-the-horizon-lyrics-letra" target="_blank"><em>aquí.</em></a></span></p>
<p style="margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Helvetica;"><span style="letter-spacing: 0.0px;"><em><br />
</em></span></p>
]]></content:encoded>
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		<title>IR DEJANDO ATRÁS</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2009/04/ir-dejando-atras/</link>
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		<pubDate>Wed, 22 Apr 2009 19:24:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[faith issues / cuestión de fe]]></category>
		<category><![CDATA[personal]]></category>

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		<description><![CDATA[Ir dejando atrás historias viejas maletas llenas casas repletas de recuerdos. Siempre viajar sin nada en los bolsillos, nada a qué agarrarse, y el viento mueve los árboles que se doblan con un gemido.   No saber el fin de todo este camino extraño y retorcido. Sólo oír tus pisadas a lo lejos o el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal"><img class="alignnone size-full wp-image-153" title="pasadoweb" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2009/04/pasadoweb.jpg" alt="pasadoweb" width="440" height="291" /></p>
<p class="MsoNormal">Ir dejando atrás</p>
<p class="MsoNormal">historias viejas</p>
<p class="MsoNormal">maletas llenas</p>
<p class="MsoNormal">casas repletas</p>
<p class="MsoNormal">de recuerdos.</p>
<p class="MsoNormal"><span id="more-152"></span></p>
<p class="MsoNormal">Siempre viajar</p>
<p class="MsoNormal">sin nada en los bolsillos,</p>
<p class="MsoNormal">nada a qué agarrarse,</p>
<p class="MsoNormal">y el viento mueve</p>
<p class="MsoNormal">los árboles</p>
<p class="MsoNormal">que se doblan</p>
<p class="MsoNormal">con un gemido.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">No saber el fin</p>
<p class="MsoNormal">de todo este camino extraño</p>
<p class="MsoNormal">y retorcido. Sólo oír</p>
<p class="MsoNormal">tus pisadas a lo lejos</p>
<p class="MsoNormal">o el rumor de tu presencia</p>
<p class="MsoNormal">o el vaho de tu aliento.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Amigo,</p>
<p class="MsoNormal">cuando hablo contigo,</p>
<p class="MsoNormal">siento que me acabo</p>
<p class="MsoNormal">y que en ti comienzo.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Se alejan viejas imágenes</p>
<p class="MsoNormal">y aparece un nuevo presente,</p>
<p class="MsoNormal">pero el futuro,</p>
<p class="MsoNormal">en eso no pienso,</p>
<p class="MsoNormal">quiero que sea algo inédito</p>
<p class="MsoNormal">que tu despliegues poco a poco</p>
<p class="MsoNormal">ante mí,</p>
<p class="MsoNormal">con tu magia.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">¿Sabes?</p>
<p class="MsoNormal">Aún sangro</p>
<p class="MsoNormal">por algunas heridas.</p>
<p class="MsoNormal">Otras ya curaron</p>
<p class="MsoNormal">pero me duelen</p>
<p class="MsoNormal">cuando llueve.</p>
<p class="MsoNormal">Y la guerra continúa,</p>
<p class="MsoNormal">se extiende</p>
<p class="MsoNormal">el campo de batalla,</p>
<p class="MsoNormal">parece interminable,</p>
<p class="MsoNormal">¡qué desaliento!</p>
<p class="MsoNormal">Mientras viva</p>
<p class="MsoNormal">habrá lucha.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">No me bastan mis fuerzas</p>
<p class="MsoNormal">ni me valen mis propósitos.</p>
<p class="MsoNormal">Ven conmigo, gran Guerrero,</p>
<p class="MsoNormal">sopla sobre mí</p>
<p class="MsoNormal">tu aliento divino.</p>
<p class="MsoNormal">Que una estrella favorable</p>
<p class="MsoNormal">y la luna llena</p>
<p class="MsoNormal">alumbren mi noche,</p>
<p class="MsoNormal">llena de trampas</p>
<p class="MsoNormal">y mentiras.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Llego al claro</p>
<p class="MsoNormal">de tu bosque donde</p>
<p class="MsoNormal">tantas veces hablamos.</p>
<p class="MsoNormal">Tu me ves,</p>
<p class="MsoNormal">pero yo a ti no.</p>
<p class="MsoNormal">Tu no eres el sonido</p>
<p class="MsoNormal">del árbol bajo el viento.</p>
<p class="MsoNormal">No,</p>
<p class="MsoNormal">ahora te he entendido,</p>
<p class="MsoNormal">tu eres el silencio.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Callad, vientos,</p>
<p class="MsoNormal">Árboles, aves, grillos,</p>
<p class="MsoNormal">pensamientos, planes,</p>
<p class="MsoNormal">pasado y futuro.</p>
<p class="MsoNormal">Relámpagos de cordura,</p>
<p class="MsoNormal">callad.</p>
<p class="MsoNormal">Callad, lógica,</p>
<p class="MsoNormal">razón, teología,</p>
<p class="MsoNormal">teoría y práctica.</p>
<p class="MsoNormal">Callaos todos,</p>
<p class="MsoNormal">que ahora,</p>
<p class="MsoNormal">en esta quietud,</p>
<p class="MsoNormal">yo lo sé,</p>
<p class="MsoNormal">Dios</p>
<p class="MsoNormal">me escucha.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">© Manuel Ordax</p>
<p><!--EndFragment--></p>
]]></content:encoded>
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		<title>KEEP ON GOING</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2009/04/keep-on-going/</link>
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		<pubDate>Wed, 22 Apr 2009 19:21:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[faith issues / cuestión de fe]]></category>
		<category><![CDATA[personal]]></category>

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		<description><![CDATA[Keep on going, leave behind you Old, old stories, loaded luggage, Houses full of many memories.   Journey always with your pockets Empty, nothing to catch hold of; And the wind moves in the trees, which Turn and twist with groans and wheezes.   Knowing not what is the ending Of this road, so strange [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal">Keep on going, leave behind you</p>
<p class="MsoNormal">Old, old stories, loaded luggage,</p>
<p class="MsoNormal">Houses full of many memories.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Journey always with your pockets</p>
<p class="MsoNormal">Empty, nothing to catch hold of;<span id="more-149"></span></p>
<p class="MsoNormal">And the wind moves in the trees, which</p>
<p class="MsoNormal">Turn and twist with groans and wheezes.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Knowing not what is the ending</p>
<p class="MsoNormal">Of this road, so strange and winding;</p>
<p class="MsoNormal">Hearing just three far-off footfalls</p>
<p class="MsoNormal">Or the murmur of your presence</p>
<p class="MsoNormal">Or the vapour of your breathing.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Friend, when I am speaking with you,</p>
<p class="MsoNormal">Then I feel that i am dying,</p>
<p class="MsoNormal">That in you I am beginning.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Older images grow fainter</p>
<p class="MsoNormal">And a present new emerges,</p>
<p class="MsoNormal">But I think not of the future —</p>
<p class="MsoNormal">It should be unknown, unpublished,</p>
<p class="MsoNormal">Bit by bit you should unfold it</p>
<p class="MsoNormal">In my presence with your magic.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Do you know that I’m still bleeding</p>
<p class="MsoNormal">Through some wounds, though others healed, but</p>
<p class="MsoNormal">Still iIache when it is raining.</p>
<p class="MsoNormal">And the war goes on and on, while</p>
<p class="MsoNormal">Battlefields are still extending;</p>
<p class="MsoNormal">It all seem interminable —</p>
<p class="MsoNormal">How discouraging, unending!</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">My strength is simply not sufficient,</p>
<p class="MsoNormal">Nor do my objectives help me.</p>
<p class="MsoNormal">Come with me, then, Mighty Warrior,</p>
<p class="MsoNormal">Blow your breath divine across me.</p>
<p class="MsoNormal">May a star that’s favourable</p>
<p class="MsoNormal">And the full moon light my night-time</p>
<p class="MsoNormal">Which is filled with trick and swindles</p>
<p class="MsoNormal">And the falsehoods of the enemy.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">I arrive then at the clearing</p>
<p class="MsoNormal">In your wood where we have spoken</p>
<p class="MsoNormal">Many and many a time together.</p>
<p class="MsoNormal">You see me, but I don’t see you.</p>
<p class="MsoNormal">You are not the sound the tree makes</p>
<p class="MsoNormal">Underneath the wind’s caresses.</p>
<p class="MsoNormal">No, now I have understood it —</p>
<p class="MsoNormal">You yourself, yes, you’re the silence.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Quiet then, breezes, trees, birds, crickets,</p>
<p class="MsoNormal">Thoughts and plans, the past and future.</p>
<p class="MsoNormal">Silence then, wise judgement’s lightning.</p>
<p class="MsoNormal">Hold your tongues, logic and reason,</p>
<p class="MsoNormal">Theology, theory and practice.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Quiet all, then, since I know now</p>
<p class="MsoNormal">That within this very stillness</p>
<p class="MsoNormal">God himself is listening to me.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">© Manuel Ordax</p>
<p><!--EndFragment--></p>
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		<item>
		<title>frogs don&#8217;t climb mountains</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2009/02/frogs-dont-climb-mountains/</link>
		<comments>http://blog.ordaks.com/2009/02/frogs-dont-climb-mountains/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 05 Feb 2009 21:42:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[faith issues / cuestión de fe]]></category>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>Only those people who dare to climb —and climb higher every day— will trip, fall, make mistakes, run into problems… and perhaps even face death. Not so with those who come to a standstill in a pleasant sun-lit valley where God’s rod and staff are benevolent and not too demanding. It’s like having a mentally-handicapped child who is always a child; not because he was born that way, but because he doesn’t eat or drink or renew himself… and so, he produces spiritual frogs. Of course, he lives in golden palaces on the velvety light-green banks of a pond surrounded by beautiful gardens!</p>
<p class="MsoNormal"><span id="more-109"></span>Everything is definitely fine in the pond! The water is warm and the air balmy. It’s the perfect place in which to live your own life. You decide on it and you don’t have to renounce much of anything. You only need to try and fulfill certain moral and ethical principles. By just doing this, you won’t be kicked out.</p>
<p class="MsoNormal">But, woe to those unhappy people who dare leave this haven to climb farther. They will begin to feel the cold freezing their feet; the wind blowing against their face. They will have to start forgetting the palaces and the feasts and pleasures of the pond. They will have to start taking off their best clothing and, naked, cover themselves with fur skins that the mountain gives them. They will eat roots and wild honey. They will wash their scratches and injuries in the water of the mountain spring, cold and dark.</p>
<p class="MsoNormal">They will have to trust in an unexplainable direction, forgetting prudence and common sense, to walk along paths that will not lead down from the mountain. Sometimes there will be any way out; only the precipice prevents them from continuing upwards. Then the ‘fanatic,’ the ‘ignorant,’ the ‘naive,’ and the ‘idiot’ will kneel down to pray to their God, asking for a bridge to be able to continue climbing. When the tears keep him from seeing, those tears of his will be that bridge on which to cross; something inexplicable, a Red Sea opening many times… always the unexpected!</p>
<p class="MsoNormal">Discipline is the rule of the mountain. Let no one think that here one can do as he pleases. All steps firmly made lead to failure. Only in prayer — asking for that unspeakable, unpronounceable, and invisible direction; only by looking for God is it possible to walk the mountain paths. Sometimes one cannot see or feel them because, quite simple, there is no path. Eyes are useless; one must use the eyes, hands, feet, and muscles… of faith.</p>
<p class="MsoNormal">Truly there is a reward. Hope will not be cut off. And in the end, the Father of the Mountain, the same merciful Father that doesn’t destroy the pond, will look you in the eye, and in His brightness you will know that you have done what is right. And He will call you: “Son, son of light,<span> </span>strong and valiant, ready, free… His son.”</p>
<p class="MsoNormal">© Manuel Ordax</p>
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