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	<title>Ordaks &#187; faith issues / cuestión de fe</title>
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		<title>Inclinándose ante el dios café</title>
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		<pubDate>Sun, 25 Jul 2010 09:56:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[faith issues / cuestión de fe]]></category>
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		<description><![CDATA[Estaba pensando escribir sobre este tema cuando leí este post de John Fischer, al que agradezco su permiso para publicarlo aquí. To read the original english version click here. Ayer me hice con una nueva taza de Starbucks. Es una versión en cerámica de la famosa taza de cartón con el conocido círculo verde. Soy [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/07/DiosCafe.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-316" title="DiosCafe" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/07/DiosCafe.jpg" alt="" width="440" height="291" /></a></p>
<p>Estaba pensando escribir sobre este tema cuando leí este post de John Fischer, al que agradezco su permiso para publicarlo aquí.</p>
<p><em>To read the original english version <a href="http://www.fischtank.com/ft/inthetankcomments.cfm?reference=905#comments">click here.</a></em></p>
<p>Ayer me hice con una nueva taza de Starbucks. Es una versión en cerámica de la famosa taza de cartón con el conocido círculo verde. Soy un admirador de la marca Starbucks y no me avergüenzo de ello. El café es mi religión. Y puedo decir que lo es porque el Cristianismo no es mi religión. De hecho, no tengo ninguna religión; yo sólo tengo una relación personal con Dios a través de Jesucristo, su hijo.</p>
<p><span id="more-313"></span>Pero tomo café religiosamente.</p>
<p>La religión es ritual, hábito, hacer ciertas cosas para llegar a ciertos resultados y aplacar al aceptable dios inclinándose, haciendo reverencias y llevando a cabo toda la penitencia necesaria para agradar a ese dios. He aprendido a inclinarme y adorar al dios café, pero no al verdadero Dios, porque el verdadero Dios no pide eso.</p>
<p>Dios quiere mi amor y devoción, pero no en forma de religión. De hecho, es bien conocido cuánto se incomodaba con aquellos que hacían una religión del hecho de conocerle. Él no quiere nuestros sacrificios, nuestra asistencia regular a la alabanza, ni siquiera la adoración de nuestros labios si no lo hacemos con el corazón. Y si nuestros corazones están con él, donde deberían estar, ninguna de estas cosas son capaces de hacernos ganar ni un solo punto en el cielo. Pueden ser una parte de nuestras vidas, pero deben fluir de nosotros como una expresión natural de nuestra relación de amor.</p>
<p>He tenido mi vieja taza de café durante 5 años por lo menos, y ahora la nueva conlleva una nueva serie de rituales a los que me tengo que ajustar. No hay problema. Puedo hacerlo: es sólo café.</p>
<p>Dios, por otra parte, puede no querer ser un viejo hábito de 10 años roto sólo por una nueva iglesia, libro devocional o modelo de disciplina personal. La disciplina está bien cuando nos lleva al autocontrol, pero Dios no quiere ser el resultado de una disciplina más de lo que tu o yo podríamos querer. Él no quiere nuestras palabras, nuestras canciones, nuestros sacrificios ni nuestra autoflagelación. Quiere nuestros corazones.</p>
<p>Una verdadera relación está basada en el amor y el deseo de estar con el otro. Eso sale del corazón. Y si no está en el corazón, ninguna cantidad de religión puede hacer que esté.</p>
<p>Mientras, para mi experiencia con el café, sigo yendo a adorar en la catedral de St. Arbucks. Mi religión del café está firmemente arraigada. Para mi, la religión se aplica al café, pero no a Dios. Dios es demasiado atrevido e impredecible como para que encaje en ningún sistema o práctica religiosa. ¿No te alegras de que sea así?</p>
<p>© 2010 John Fischer. www.fischtank.com. Para suscribirse al Fischtank <a href="http://www.fischtank.com/ft/">click aquí.</a> Subscribe Fischtank <a href="http://www.fischtank.com/ft/">here.</a></p>
<p>© de la traducción: Manuel Ordax</p>
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		<title>AVARICIA</title>
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		<pubDate>Wed, 07 Jul 2010 23:39:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
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		<description><![CDATA[“La avaricia me vicia” es el primer slogan de una cadena de tiendas de electrónica de cuyo nombre no quiero acordarme, seguido por otro igual de lúcido: “Camino a la avaricia”. Nunca he visto expuesto de una forma tan clara y evidente el verdadero propósito del consumo: dejarnos llevar por el puro e incontenible deseo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/07/Avaricia_W.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-306" title="Avaricia_W" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/07/Avaricia_W.jpg" alt="" width="440" height="291" /></a></p>
<p>“La avaricia me vicia” es el primer slogan de una cadena de tiendas de electrónica de cuyo nombre no quiero acordarme, seguido por otro igual de lúcido: “Camino a la avaricia”. Nunca he visto expuesto de una forma tan clara y evidente el verdadero propósito del consumo: dejarnos llevar por el puro e incontenible deseo de poseer.</p>
<p><span id="more-304"></span>Onassis dijo: “Cuanto más posees, más te das cuenta de que no posees nada”.</p>
<p>Philip K. Dick, el visionario escritor de <em>¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?</em> describe un mundo futuro donde los humanos desean poseer animales auténticos o copias artificiales casi idénticas, ya que apenas existen animales vivos. El personaje principal es capaz de gastarse una fortuna (el precio de haber liquidado al primer androide de la lista) en el primer pago de una cabra auténtica, entrampándose por años hasta terminar de pagarla. Este lúcido libro refleja la necesidad del ser humano de tener más como la gran diferencia con los androides, que no entienden tal necesidad y la desprecian. Uno de ellos se encargará de liquidar la lujosa posesión de Rick Deckard. Éste es uno de los temas centrales del libro que sirvió de inspiración a Ridley Scott para la película <em>Blade Runner,</em> y que explica el raro título del libro. Aunque en esta magnífica película no se hace referencia ni en un momento al tema. Dick pudo ver partes del comienzo de la película y le gustaron, pero murió antes de su montaje final y exhibición pública. De haber estado vivo, estoy seguro que se habría quejado de la libertad del cineasta para interpretar su libro. Aunque, al margen de dichas licencias, <em>Blade Runner</em> es una obra maestra del cine contemporáneo.</p>
<p>“Cuánto tienes, cuánto vales” es un viejo refrán que nos ilustra la necesidad de aparentar más que ser. De hacer ver a los demás que tienes más, eres más guapo o más inteligente que los otros. Porque la raíz de este problema es la comparación con los demás. Se une aquí a la codicia, la envidia y otros “pecados capitales” definidos por la Iglesia Católica y en los que ésta ha incurrido con gravedad a través de la historia. Basta echar una mirada a la historia de los Papas y del Vaticano.</p>
<p>Hace no tantos años las necesidades básicas del ser humano eran tan mínimas que la felicidad se resumía a tener una manta con que cobijarse en invierno, un par de mudas de ropa y poder comer cada día. Nuestros padres vivieron los años posteriores a la Guerra Civil española, las cartillas de racionamiento y el hambre si habías pertenecido al bando perdedor. Mi familia vivía en un cuarto piso de 40 m2. Éramos cuatro hijos viviendo en un quinto piso de tres habitaciones sin ascensor. Mis dos hermanas dormían en un pequeño cuarto, mientras los varones dormíamos en otro más pequeño aún. Todas nuestras pertenencias cabían en un baúl y en los dos armarios que había en el piso.</p>
<p>Nuestro actual “Estado del Bienestar” nos obliga a consumir tal cantidad de objetos de poca o nula utilidad que, aunque hagamos un esfuerzo por no comprar más de lo necesario, nuestras casas se encuentran repletas y necesitamos trasteros y garajes para meter todo lo que se queda anticuado o pasado de moda. Nuestra ropa anticuada se convierte en objeto de beneficio para sociedades casi benéficas que se enriquecen vendiéndola al tercer mundo. Si nosotros pertenecemos al primer mundo, ¿cuál es el segundo? Esto no parece estar muy claro. Mi opinión es que la gran mayoría del mundo opulento pertenece al segundo mundo. El primer mundo son los que pertenecen al menos del 1% de la población que viven de tal forma su ostentosidad que son un insulto al resto de la humanidad. La frase hecha más común de un ateo es: “Si Dios existe, ¿por qué permite que haya tanta hambre en el mundo”; podría sugerirles una mejor: “¿Por qué permite que un<em> yuppie</em> de Nueva York se gaste en unos minutos 6000 dólares en un traje nuevo mientras que con ese dinero se podría alimentar a tanta gente que muere de inanición?”.</p>
<p>Dios nos hizo libres de decidir entre el bien y el mal, y ninguno estamos exentos de tal responsabilidad. Cuando elegimos el camino sin final del consumo y la avaricia, estamos eligiendo satisfacer nuestras mezquinas y egoístas necesidades al margen de una mayoría de la población del planeta que muere por falta de medicinas o de comida o agua potable. Y esto sin hablar del derecho a la educación, la igualdad y la libertad&#8230; grandes palabras de la Revolución Francesa que fracasaron antes de ser pronunciadas.</p>
<p>El hombre necesita más porque cada vez tiene menos. Menos valores, menos principios que sostener, menos objetivos que alcanzar, menos ideales por los que luchar, menos fe en sí mismo y en el Creador. Y tan grande se hace el agujero que nada que se pueda comprar lo puede llenar. Pero tampoco lo llenan las grandes acciones, las suscripciones a Amnistía Internacional o la lucha de unos pocos por dar dignidad a los pobres y necesitados.</p>
<p>Tan grande es el vacío que ni la fe en Dios lo puede llenar. Los que creemos en Dios y en el más allá nos encontramos con que necesitamos también un buen coche y buena ropa de marca para llegar allí. Incluso la lápida deberá hablar de lo que logramos. ¡Qué gran paradoja! son las tumbas las que mejor hablan de la miseria y decadencia del ser humano. Basta ver las pirámides de Egipto (tumbas al fin y al cabo) para comprender que el inapelable reloj del tiempo termina por destruir todas las riquezas y posesiones de este mundo y convertirlas en hermosos restos arqueológicos.</p>
<p>Y no estoy pretendiendo adoptar la moda de cocinar a fuego lento durante 10 horas lo que se cocina en 10 segundos en un microondas, ni de tirar la televisión a la basura para aprovechar esas preciosas horas en leer un buen libro. Ya no podemos retroceder tanto ni es necesario privarnos de las comodidades de nuestro siglo, como tampoco nuestros antepasados se libraron de las del suyo. Hablo de ser conscientes de nuestro valor como personas al margen de lo que tengamos o no. Hablo de nuestro sentimiento de realización personal al margen de nuestro título en la empresa o de nuestros éxitos profesionales. Hablo de caminar con la cabeza alta, incluso entre esos pobres que lucen todos los lujos y operaciones de estética que su dinero les permite. Porque eso es lo que son: pobres infelices que caminan con la ayuda de veinte muletas y que son incapaces de dar un paso sin ellas.</p>
<p>Y esto no tiene que ver con cuánto se tiene. Puedes ser un rico sabio que compartes con generosidad lo que te sobra. O puedes ser un pobre necio intentando aparentar que tienes más de lo que en realidad tienes y viviendo de la tarjeta de crédito para sentirte “alguien”.</p>
<p>En la parábola del sembrador, Jesús habló de aquellos que recibían la semilla con alegría pero después, la ansiedad y el deseo de las riquezas, les hacían quedarse sin fruto. (Mateo 13:22). En el Nuevo Testamento, ésta es la única parábola que Jesús explicó; y sólo a sus discípulos. En el versículo 14, es él mismo el que dice estas duras palabras: “al oír oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis”. Porque nuestros sentidos están embotados por lo que nos rodea y somos incapaces de ver y escuchar lo que realmente nos conviene. Necesitamos el colirio de la verdad para que nuestros ojos se abran y podamos ver; y el bastoncillo de la honestidad para limpiar nuestros oídos y poder escuchar lo que nos conviene: Que no somos parásitos sino humanos; que no perdemos nuestro valor porque perdamos un trabajo, que cuanto menos tenemos, más somos; que cuanto más compartimos, más recibimos; que cuanto más perdemos más ganamos&#8230;</p>
<p>&#8230;Porque uno lo perdió todo por amor y es el que se sentará en el gran trono al final de esta historia que estamos viviendo.</p>
<p>© Manuel Ordax</p>
<p>© <em>¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Do Androids Dream of Electric Sheeps?).</em> Philip K. Dick (1968) <a title="La Casa del Libro. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" href="http://www.casadellibro.com/libro-suenan-los-androides-con-ovejas-electricas-blade-runner/206613/2900000206826" target="_blank">Edhasa / Pocket</a>. También disponible en <a title="Amazon. Do Androids Dream of Electric Sheep?" href="http://www.amazon.com/Androids-Dream-Electric-Sheep-ebook/dp/B000SEGTI0/ref=tmm_kin_title_0?ie=UTF8&amp;m=A317O7WZ1CN6AQ" target="_blank">Amazon</a> para kindle, en inglés</p>
<p>Para conocer más sobre <a title="Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" href=" http://www.taringa.net/posts/ebooks-tutoriales/1286003/¿Sueñan-los-androides-con-ovejas-electricas-(Philip-K_-Di.html" target="_blank">Philip K. Dick y su libro</a></p>
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		<title>EXPECTATIVAS / EXPECTATIONS</title>
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		<pubDate>Wed, 27 Jan 2010 19:03:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Me encierras con tus expectativas, me encierras con tus expectativas. Perdiendo la presión con la que me obstruyes, no puedo respirar, no puedo respirar. Expectations (© Leslie Phillips, “The turning”) Somos prisioneros de una constante expectativa. Esperamos que el autobús llegue a tiempo, que nos llegue el turno para pagar en el supermercado, que el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/01/Expectations1.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-261" title="Expectations" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2010/01/Expectations1.jpg" alt="" width="440" height="291" /></a></p>
<p><em><strong>Me encierras con tus expectativas,</strong></em></p>
<p><em><strong>me encierras con tus expectativas.</strong></em></p>
<p><em><strong>Perdiendo la presión con la que me obstruyes,</strong></em></p>
<p><em><strong>no puedo respirar,</strong></em></p>
<p><em><strong>no puedo respirar.</strong></em></p>
<p><em>Expectations (© Leslie Phillips, “The turning”)</em></p>
<p><span id="more-253"></span></p>
<p>Somos prisioneros de una constante expectativa. Esperamos que el autobús llegue a tiempo, que nos llegue el turno para pagar en el supermercado, que el jefe reconozca nuestro esfuerzo y nos suba el sueldo, que nuestro cónyuge reconozca nuestros méritos, que nuestros hijos nos agradezcan la dedicación, que nuestros amigos nos llamen por teléfono, que cobremos una deuda pendiente, que Dios nos visite y nos diga eso de “Muy bien, hijo mío…”.</p>
<p>Esperamos y esperamos, en definitiva, que sucedan las cosas que nos gustaría que ocurrieran pero que, por diferentes motivos, no suelen hacerse realidad.</p>
<p>La sociedad de consumo nos rodea con su abrazo pegajoso y convincente. Sólo con estar expuestos media hora al televisor con su dosis de anuncios, somos trasladados a un mundo deformado. Un lugar donde necesitamos urgentemente comprar un coche más nuevo para ser admirados en la sociedad, vestir cierta marca para proyectar una buena imagen, usar tal crema para rejuvenecer las arrugas del tiempo, operarnos en cierta clínica para tener un vientre plano, o más pecho o más pelo o los dientes más blancos&#8230; Inconscientemente dejamos que esos pensamientos, no filtrados, se queden y ocupen un lugar en nuestra lista de expectativas. ¿Por qué no? Siempre puede llegar un día en que nos toque el cupón o la lotería… y hagamos realidad nuestros sueños.</p>
<p>Porque todos tenemos derecho a soñar. Y quizá aquí llegamos al punto más quebradizo de este esquema fatídico. ¿Quién no sueña con hacer un viaje a un país lejano, dormir en una habitación de hotel lujoso, comprar una joya valiosa o conducir un deportivo? ¿Qué hay de malo en soñar?</p>
<p>Mientras dejemos que estos sueños permanezcan en nuestra lista de deseos, les estamos dando derechos para controlar nuestras emociones. Les dejamos que nos hagan sentir infelices o no realizados cuando no se cumplen.</p>
<p>Y todas estas expectativas se convierten en candados que nos van encerrando en una habitación oscura, de donde sólo podremos salir con una llave, la del dinero. Asi que nos vemos obligados a ganar dinero, como sea; a conseguirlo incluso de forma ilícita o pagando el precio de ignorar nuestra salud o las necesidades de nuestros seres queridos. El dinero es lo único que nos podría hacer felices, cuando lo tengamos llegaremos a sentirnos realizados y completos, podremos dejar de trabajar para dedicarnos a lo que realmente nos gusta&#8230; ¿Es cierto? Si analizamos a las personas que han recibido una gran cantidad de dinero inesperadamente, descubriremos todo lo contrario. No sólo no se han liberado de cadenas, sino que se han echado encima un buen montón más: comprando un coche que les obliga a pagar más impuestos, una casa en un barrio donde si quieren ser aceptados tienen que mantener un nivel abusivo de gastos, sosteniendo un nivel de vida tan alto del que difícilmente pueden bajar sin sentirse fracasados&#8230; En definitiva, son más esclavos que cuando pertenecían a la clase media con sueños de éxito.</p>
<p>La Biblia nos dice:</p>
<p><em>“Dios está harto de los orgullosos. Él se deleita en la gente normal. Así que estad contentos con quien sois, y voléis por los aires. La poderosa mano de Dios está en ti. Él te levantará a su tiempo. Vive despreocupado delante de Dios, porque Él tiene el máximo cuidado de ti”. 1ª Pedro 5:6-7. Traducción libre de The Message</em></p>
<p>Y estos pasajes son de una actualidad irresistible. Es un mensaje tan radicalmente opuesto al de nuestra sociedad de consumo, que apenas podemos entenderlo. Eso de “Estar contentos con nosotros mismos seamos como seamos” no sólo significa aceptarnos como somos (con más o menos defectos) sino aceptar nuestra situación, nuestro físico, nuestras limitaciones, nuestro trabajo o falta de trabajo&#8230;</p>
<p>&#8230;Aceptar, completamente, la situación presente como lo que nos toca vivir, con naturalidad, sin culpa ni amargura.</p>
<p>La poderosa mano que muchas veces nos hace agonizar rodeados de dificultades es la misma que tiene el control absoluto de nuestra situación y, a su debido tiempo, nos levantará. Si Dios nos cuida con suma dedicación y esmero, ¿qué nos preocupa? ¿Qué problema no tiene solución? Y si no la tiene, ¿para qué afanarse entonces?</p>
<p>Pero el hecho de despreocuparnos significa perder el control de la situación. Mientras lo hacemos, parece que estamos haciendo algo por solucionar los problemas. Dejar de hacerlo nos dejaría vacíos. Y, al mismo tiempo, no nos terminamos de creer que Dios —con lo ocupado que debe estar— pueda tener control sobre mi situación en todos los detalles. Si a esto lo llamáramos falta de fe, nos sorprenderíamos; pero eso es lo que es: falta de confianza en Dios.</p>
<p>Si alguien interpreta estas palabras como una excusa para echarse en la cama y dejar de esforzarse día a día, es que no ha entendido lo esencial. El esfuerzo, el trabajo, el llamar a las puertas que se nos presentan y hacer todo lo que esté en nuestra mano es a lo que somos llamados. Pero hay una diferencia notable entre hacerlo pensando que de ello dependemos completamente (y que nuestro futuro descansa sobre la frágil base de nuestro esfuerzo), o hacerlo sabiendo con certeza que Dios actúa según su conocimiento de todas las cosas y su buen plan para nosotros. Él sabe usar nuestro esfuerzo, nuestros dones y nuestra capacidad para bordarlos en el tapiz que está tejiendo en nuestra vida. Nuestro trabajo no es en vano, pero al final el artista es Él. ¿Y quién si no? ¿Quién puede hacerlo mejor? La comparación sería como entre un dibujo de un niño de 3 años y la Capilla Sixtina.</p>
<p>Mi ansiedad está formada por un montón de expectativas de muy difícil cumplimiento. Y mi descanso está basado en la autoridad y sabiduría del que hace las cosas mejor que nadie. Es más, nuestra ansiedad ocupa tanto espacio en nuestra mente que con frecuencia impedimos que Él desarrolle su plan con libertad. Porque siempre, como amable consejero, respeta nuestras decisiones por más necias que éstas sean. Si decidimos contraer el gesto en un amargo rictus de preocupación, las arrugas rodearán nuestro rostro. Si nos relajamos en su presencia de una forma cotidiana, nuestro gesto distendido reflejará una mayor sabiduría, la del que no depende de lo que tiene o de lo que demuestra ser para estar satisfecho.</p>
<p>Quizá entonces llegue su mano para ponernos en alto. O puede que ocurra lo que esperamos, o que no. Pero, ¿qué importa ya? Nuestro tiempo, nuestra salud, nuestro dinero, nuestras expectativas ya no nos pertenecen. Estamos en las manos del gran cuidador. El que no pierde detalle y sabe perfectamente lo que necesitamos en cada momento.</p>
<p>¿Nos atreveremos a creer? Es algo parecido a tirarse al vacío&#8230; pero con red.</p>
<p>© 2010 Manuel Ordax</p>
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		<title>El factor tiempo</title>
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		<pubDate>Thu, 28 May 2009 20:22:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
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		<description><![CDATA[A veces aceleramos tanto, que Dios, como buen profesor de auto-escuela, tiene que pisar el freno por nosotros. Y basta uno de sus frenazos para hacernos parar la mente, revisando nuestras ambigüas intenciones, todos nuestros planes y objetivos. Y es que Él es experto en doblar, de vez en cuando, nuestro planning por la mitad, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal"><img class="alignnone size-full wp-image-162" title="factortiempoweb" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2009/05/factortiempoweb.jpg" alt="factortiempoweb" width="440" height="291" /></p>
<p class="MsoNormal"><span>A veces aceleramos tanto, que Dios, como buen profesor de auto-escuela, tiene que pisar el freno por nosotros.<span id="more-161"></span><br />
</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Y basta uno de sus frenazos para hacernos parar la mente, revisando nuestras ambigüas intenciones, todos nuestros planes y objetivos. Y es que Él es experto en doblar, de vez en cuando, nuestro <em>planning</em> por la mitad, arrancar algunas hojas de nuestra agenda y recordarnos así que sólo estamos de paso.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Pensamos que, ya que oramos de vez en cuando, todo está bajo su control; pero sólo un revés de su mano firme hace que se nos caiga la baraja de las manos y tengamos que volver a empezar.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Todas nuestras metas, incluso las más espirituales, dependen de un factor impredecible, que le pertenece sólo al Señor, el &#8216;factor tiempo&#8217;. Eso que nunca tenemos, porque cuando creemos alcanzar su control, se nos vuelve a escapar de las manos.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>No es que Dios sea como el <em>croupier </em>que barre con su listín todas las fichas en la ruleta con un “se acabó el juego, señores”. No, Dios es como un cortocircuito que hace que salten los plomos y todo el Casino se ha quedado a oscuras.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Y al fin y al cabo, ¿de qué nos sirve tanto esfuerzo? La experiencia nos ha demostrado a algunos que cuanto más intentas luchar por conseguir algo, menos lo alcanzas; y cuando descansas y no luchas con tanto empeño, entonces tu sueño se hace realidad.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>¿Por qué tanto afán para conseguir un coche más grande, un televisor más moderno o una casa en el campo? Tan empachados tenemos los ojos de anuncios y consumo, que apenas si vemos la necesidad real de nuestro hermano. Y recorremos los pasillos de los grandes almacenes como zombies ansiosos de la mejor relación calidad-precio.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Pero, ¿qué tiene que ver la calidad-precio con el tiempo? Las cosas de calidad duran más tiempo, las baratas menos, pero el tiempo las absorbe a la vez en un segundo, cuando se te para el corazón sin previo aviso, o un coche te barre en un paso de cebra, o un frenazo brusco te deja en una silla de ruedas.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Y si nos fuéramos ahora mismo, y sabiendo que la hoguera de nuestro justo Dios quermará tantas cosas estúpidas a las que nos aferramos. Si nos fuéramos, repito, ahora mismo… ¿cuántas cosas brillarán en las ascuas como fruto bueno, valioso, acciones vivas de alabanza a aquel que lo dio todo por nosotros?</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Quítate un momento a ese diosecillo que todos llevamos en la muñeca, y que nos hace creer que controlamos nuestros días, y medita un poco mientras lo pones encima de la Biblia, abierta si es posible por el salmo 31:14-15:</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>“Desesperado, me dejo caer en ti:</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>¡Tú eres mi Dios! </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Hora a hora dejo mis días en tus manos,</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Seguro de las manos de mis enemigos.” (The Message) </span></p>
<p><span>“En tus manos están mis tiempos (la universal y particular disposición de toda mi vida)” Biblia del Oso, Casiodoro de Reina, 1569<span>  </span></span></p>
<p><span><span><a title="TIME FACTOR / ORDAKS" href="http://blog.ordaks.com/2009/05/the-time-factor/" target="_blank">english version</a></span></span></p>
<p><!--EndFragment--></p>
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		<title>the time factor</title>
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		<pubDate>Thu, 28 May 2009 20:20:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[faith issues / cuestión de fe]]></category>

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		<description><![CDATA[Sometimes we speed up so much that God, like a good driver’s ed teacher, has to step on the brake for us. And it only takes Him braking once for us to stop our mind, review our ambiguous intentions, all our plans and objectives. And the fact is that He is an expert at folding [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal"><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">Sometimes we speed up so much that God, like a good driver’s ed teacher, has to step on the brake for us.<span id="more-165"></span></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">And it only takes Him braking once for us to stop our mind, review our ambiguous intentions, all our plans and objectives. And the fact is that He is an expert at folding our calendar in half from time to time, ripping some of the pages from our agenda, and reminding us that we’re only passing through.    </span><span lang="EN-US"></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">We think that since we pray from time to time, everything is under His control; but only a slap on the back with His firm hand makes the cards fall from our hands, and we have to begin again.  </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">All our goals, including the most spiritual, depend on an essential factor that belongs only to the Lord, the time factor. This is the thing we never have because when we believe we have attained control, it escapes again from our hands.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">It’s not that God is like the <em>croupier</em> who wipes away all the chips from the roulette with his rake and says, “The game’s over, folks.”  No, God is like the circuit breaker that blows the fuse, and the whole casino gets dark.  </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">And finally and foremost, what does so much effort get us?  Experience has shown some of us that the more you try to struggle to attain something, the less you reach it; and when you rest and don’t struggle with so much effort, your dream becomes reality.   </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">Why so much hard work to get a bigger car, a more modern television, or a country house? Our eyes are so deluged from advertisements and consumerism that we hardly see the real needs of our brother. And we go up and down the aisles of the giant department stores like zombies looking for the best price-quality deal. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">But what do price and quality have to do with time? Quality things last longer, the cheaper ones less; but time absorbs them at the same time in an instant when your heart stops without previous notice, a car wipes you out at a crosswalk, or a screeching halt leaves you in a wheel chair.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">And if we were to go away right now, knowing that the bonfire of our just God would burn up so many stupid things to which we are attached. I repeat, if we were to go away right now…, how many things would shine </span><span lang="EN-US">in the embers as good fruit, valiant actions alive with praise to the One who gave everything for us?</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">For a moment, take off that little god that we all wear on our wrist, and that makes us believe that we control our days, and meditate a little as you place it on top of your Bible, open if possible to Psalm 31:14-15:</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">“Desperate, I throw myself on you:</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">you are my God!</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">Hour by hour I place my days in your hands,</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">Safe from the hands out to get me.” (The Message)</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">“My times are in thy hand.” </span>(King James, 1611)<span lang="EN-US"></span></p>
<p><!--EndFragment--> </p>
<p><!--EndFragment--></p>
]]></content:encoded>
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		<title>IR DEJANDO ATRÁS</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2009/04/ir-dejando-atras/</link>
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		<pubDate>Wed, 22 Apr 2009 19:24:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
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		<category><![CDATA[personal]]></category>

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		<description><![CDATA[Ir dejando atrás historias viejas maletas llenas casas repletas de recuerdos. Siempre viajar sin nada en los bolsillos, nada a qué agarrarse, y el viento mueve los árboles que se doblan con un gemido.   No saber el fin de todo este camino extraño y retorcido. Sólo oír tus pisadas a lo lejos o el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal"><img class="alignnone size-full wp-image-153" title="pasadoweb" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2009/04/pasadoweb.jpg" alt="pasadoweb" width="440" height="291" /></p>
<p class="MsoNormal">Ir dejando atrás</p>
<p class="MsoNormal">historias viejas</p>
<p class="MsoNormal">maletas llenas</p>
<p class="MsoNormal">casas repletas</p>
<p class="MsoNormal">de recuerdos.</p>
<p class="MsoNormal"><span id="more-152"></span></p>
<p class="MsoNormal">Siempre viajar</p>
<p class="MsoNormal">sin nada en los bolsillos,</p>
<p class="MsoNormal">nada a qué agarrarse,</p>
<p class="MsoNormal">y el viento mueve</p>
<p class="MsoNormal">los árboles</p>
<p class="MsoNormal">que se doblan</p>
<p class="MsoNormal">con un gemido.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">No saber el fin</p>
<p class="MsoNormal">de todo este camino extraño</p>
<p class="MsoNormal">y retorcido. Sólo oír</p>
<p class="MsoNormal">tus pisadas a lo lejos</p>
<p class="MsoNormal">o el rumor de tu presencia</p>
<p class="MsoNormal">o el vaho de tu aliento.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Amigo,</p>
<p class="MsoNormal">cuando hablo contigo,</p>
<p class="MsoNormal">siento que me acabo</p>
<p class="MsoNormal">y que en ti comienzo.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Se alejan viejas imágenes</p>
<p class="MsoNormal">y aparece un nuevo presente,</p>
<p class="MsoNormal">pero el futuro,</p>
<p class="MsoNormal">en eso no pienso,</p>
<p class="MsoNormal">quiero que sea algo inédito</p>
<p class="MsoNormal">que tu despliegues poco a poco</p>
<p class="MsoNormal">ante mí,</p>
<p class="MsoNormal">con tu magia.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">¿Sabes?</p>
<p class="MsoNormal">Aún sangro</p>
<p class="MsoNormal">por algunas heridas.</p>
<p class="MsoNormal">Otras ya curaron</p>
<p class="MsoNormal">pero me duelen</p>
<p class="MsoNormal">cuando llueve.</p>
<p class="MsoNormal">Y la guerra continúa,</p>
<p class="MsoNormal">se extiende</p>
<p class="MsoNormal">el campo de batalla,</p>
<p class="MsoNormal">parece interminable,</p>
<p class="MsoNormal">¡qué desaliento!</p>
<p class="MsoNormal">Mientras viva</p>
<p class="MsoNormal">habrá lucha.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">No me bastan mis fuerzas</p>
<p class="MsoNormal">ni me valen mis propósitos.</p>
<p class="MsoNormal">Ven conmigo, gran Guerrero,</p>
<p class="MsoNormal">sopla sobre mí</p>
<p class="MsoNormal">tu aliento divino.</p>
<p class="MsoNormal">Que una estrella favorable</p>
<p class="MsoNormal">y la luna llena</p>
<p class="MsoNormal">alumbren mi noche,</p>
<p class="MsoNormal">llena de trampas</p>
<p class="MsoNormal">y mentiras.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Llego al claro</p>
<p class="MsoNormal">de tu bosque donde</p>
<p class="MsoNormal">tantas veces hablamos.</p>
<p class="MsoNormal">Tu me ves,</p>
<p class="MsoNormal">pero yo a ti no.</p>
<p class="MsoNormal">Tu no eres el sonido</p>
<p class="MsoNormal">del árbol bajo el viento.</p>
<p class="MsoNormal">No,</p>
<p class="MsoNormal">ahora te he entendido,</p>
<p class="MsoNormal">tu eres el silencio.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Callad, vientos,</p>
<p class="MsoNormal">Árboles, aves, grillos,</p>
<p class="MsoNormal">pensamientos, planes,</p>
<p class="MsoNormal">pasado y futuro.</p>
<p class="MsoNormal">Relámpagos de cordura,</p>
<p class="MsoNormal">callad.</p>
<p class="MsoNormal">Callad, lógica,</p>
<p class="MsoNormal">razón, teología,</p>
<p class="MsoNormal">teoría y práctica.</p>
<p class="MsoNormal">Callaos todos,</p>
<p class="MsoNormal">que ahora,</p>
<p class="MsoNormal">en esta quietud,</p>
<p class="MsoNormal">yo lo sé,</p>
<p class="MsoNormal">Dios</p>
<p class="MsoNormal">me escucha.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">© Manuel Ordax</p>
<p><!--EndFragment--></p>
]]></content:encoded>
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		<title>KEEP ON GOING</title>
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		<pubDate>Wed, 22 Apr 2009 19:21:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[faith issues / cuestión de fe]]></category>
		<category><![CDATA[personal]]></category>

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		<description><![CDATA[Keep on going, leave behind you Old, old stories, loaded luggage, Houses full of many memories.   Journey always with your pockets Empty, nothing to catch hold of; And the wind moves in the trees, which Turn and twist with groans and wheezes.   Knowing not what is the ending Of this road, so strange [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal">Keep on going, leave behind you</p>
<p class="MsoNormal">Old, old stories, loaded luggage,</p>
<p class="MsoNormal">Houses full of many memories.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Journey always with your pockets</p>
<p class="MsoNormal">Empty, nothing to catch hold of;<span id="more-149"></span></p>
<p class="MsoNormal">And the wind moves in the trees, which</p>
<p class="MsoNormal">Turn and twist with groans and wheezes.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Knowing not what is the ending</p>
<p class="MsoNormal">Of this road, so strange and winding;</p>
<p class="MsoNormal">Hearing just three far-off footfalls</p>
<p class="MsoNormal">Or the murmur of your presence</p>
<p class="MsoNormal">Or the vapour of your breathing.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Friend, when I am speaking with you,</p>
<p class="MsoNormal">Then I feel that i am dying,</p>
<p class="MsoNormal">That in you I am beginning.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Older images grow fainter</p>
<p class="MsoNormal">And a present new emerges,</p>
<p class="MsoNormal">But I think not of the future —</p>
<p class="MsoNormal">It should be unknown, unpublished,</p>
<p class="MsoNormal">Bit by bit you should unfold it</p>
<p class="MsoNormal">In my presence with your magic.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Do you know that I’m still bleeding</p>
<p class="MsoNormal">Through some wounds, though others healed, but</p>
<p class="MsoNormal">Still iIache when it is raining.</p>
<p class="MsoNormal">And the war goes on and on, while</p>
<p class="MsoNormal">Battlefields are still extending;</p>
<p class="MsoNormal">It all seem interminable —</p>
<p class="MsoNormal">How discouraging, unending!</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">My strength is simply not sufficient,</p>
<p class="MsoNormal">Nor do my objectives help me.</p>
<p class="MsoNormal">Come with me, then, Mighty Warrior,</p>
<p class="MsoNormal">Blow your breath divine across me.</p>
<p class="MsoNormal">May a star that’s favourable</p>
<p class="MsoNormal">And the full moon light my night-time</p>
<p class="MsoNormal">Which is filled with trick and swindles</p>
<p class="MsoNormal">And the falsehoods of the enemy.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">I arrive then at the clearing</p>
<p class="MsoNormal">In your wood where we have spoken</p>
<p class="MsoNormal">Many and many a time together.</p>
<p class="MsoNormal">You see me, but I don’t see you.</p>
<p class="MsoNormal">You are not the sound the tree makes</p>
<p class="MsoNormal">Underneath the wind’s caresses.</p>
<p class="MsoNormal">No, now I have understood it —</p>
<p class="MsoNormal">You yourself, yes, you’re the silence.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Quiet then, breezes, trees, birds, crickets,</p>
<p class="MsoNormal">Thoughts and plans, the past and future.</p>
<p class="MsoNormal">Silence then, wise judgement’s lightning.</p>
<p class="MsoNormal">Hold your tongues, logic and reason,</p>
<p class="MsoNormal">Theology, theory and practice.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">Quiet all, then, since I know now</p>
<p class="MsoNormal">That within this very stillness</p>
<p class="MsoNormal">God himself is listening to me.</p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal">© Manuel Ordax</p>
<p><!--EndFragment--></p>
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		<title>La voluntad de Dios</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2009/03/la-voluntad-de-dios/</link>
		<comments>http://blog.ordaks.com/2009/03/la-voluntad-de-dios/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 17 Mar 2009 22:10:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[faith issues / cuestión de fe]]></category>

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		<description><![CDATA[Yo creía que la voluntad de Dios era un papel escrito por las dos caras, con nuestro nombre, que guardaba en su bolsillo. He buscado durante años en todos los bolsillos de su chaqueta, de su pantalón, de su camisa y abrigo sin encontrarlo. Y me he desesperado en oración horas enteras con una sola [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal"><img class="alignnone size-full wp-image-135" title="autopistaweb" src="http://blog.ordaks.com/wp-content/uploads/2009/03/autopistaweb.jpg" alt="autopistaweb" width="440" height="291" /></p>
<p class="MsoNormal">Yo creía que la voluntad de Dios era un papel escrito por las dos caras, con nuestro nombre, que guardaba en su bolsillo. He buscado durante años en todos los bolsillos de su chaqueta, de su pantalón, de su camisa y abrigo sin encontrarlo. Y me he desesperado en oración horas enteras con una sola pregunta: “¿Cuál es tu voluntad, Señor, para mi vida?”</p>
<p class="MsoNormal"><span id="more-134"></span>He estado dispuesto a ir a África a evangelizar, a abandonarlo todo, a casarme con quien no me gustaba, a confiar en quien no debía, a aceptar una vida de derrota y amargura… creyendo que esa era su voluntad.</p>
<p class="MsoNormal">Tiré los muebles de mi casa por la ventana, en un acto de fe, esperando que Dios llenara mi casa de nuevo, porque era su voluntad. Pero tres años después mi casa seguía vacía y tuve que plantearme todo de nuevo.</p>
<p class="MsoNormal">Quizá su voluntad esté escrita, pero ¿cómo puedo no equivocarme al interpretarla?; quizá su voluntad se adapte a mis gustos y necesidades, pero ¿qué parte adapto y qué parte no?; quizá su voluntad sea renunciar a todos mis planes y vivir al día, pero siempre termino haciendo planes aunque no quiera. Quizá su voluntad se manifiesta en las circunstancias que nos rodean, y sólo tenemos que dejarnos llevar, aunque nos lleven a cualquier sitio fuera de sus caminos…</p>
<p class="MsoNormal">Y siempre los puntos suspensivos se quedaban colgando al final de mis razonamientos. Un salmo los borró: “Enséñame a hacer tu voluntad, porque tu eres Dios” (Salmo 143:10). No pregunta: “Enséñame tu voluntad”, sino que dice: “Enséñame a HACER tu voluntad”. Da por hecho que YA conocemos su voluntad, o que tenemos fácil acceso a ella, que no está escondida en los consejos de algún gurú.</p>
<p class="MsoNormal">De hecho, siempre ha estado más cerca de nuestro corazón que ninguna otra cosa. Y aunque nuestra mente haya querido ir por un camino forzado, sabíamos de alguna forma que ese no era el camino. Pero no, no es que la voluntad de Dios esté en nuestro corazón.</p>
<p class="MsoNormal">Su voluntad está escrita, y sólo paseando con frecuencia por los jardines de la Palabra, llegaremos a conocerla.</p>
<p class="MsoNormal">“Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1ª Tes. 5:16-18). No es ningún truco de magia, sino una actitud de vida. Busca lo sencillo, fíate de Dios, agradécele lo bueno y lo malo que te ocurra, gózate en su esperanza, ahoga todas tus dudas, temores y ansiedades en el mar de la oración; aprende a caminar dependiendo sólo de su mano…</p>
<p class="MsoNormal">Y cuando estés frente a una decisión difícil de tomar, ¿has pensado en lo que realmente quieres y deseas?<span>  </span>¿Se te ha ocurrido que Dios respeta tus decisiones y motivos, porque te ama y adapta sus planes a los tuyos perfectamente? ¿Puede Él disfrutar de lo que tu no disfrutas de ninguna manera? ¿Es feliz Dios viendo cómo te amargas transitando un camino forzado?</p>
<p class="MsoNormal">Hay muchas decisiones que podemos y debemos tomar por nosotros mismos. Cosas a las que Dios no nos obliga, destinos a los que no nos dirige. Bifurcaciones en las que no nos da ni una sola pista… porque somos adultos, no niños, y nos protege en cualquier camino que tomemos, sin que nos tengamos que martirizar pensando en lo que hicimos o dejamos de hacer.</p>
<p class="MsoNormal">Si Dios no te habla directamente acerca de un tema (y es que a veces si que lo hace), entonces toma la decisión con sabiduría y honestidad, descansado completamente en los brazos que son más fuertes que los tuyos para que vayas “de poder en poder” (Salmo 84)</p>
<p class="MsoNormal">“Cuán benditos todos aquellos en los que tu vives, cuyas vidas se convierten en caminos por los que tu viajas.</p>
<p class="MsoNormal">Transitarán valles de soledad, vendrán por arroyos, descubrirán fuentes de agua viva y estanques frescos de agua de lluvia.</p>
<p class="MsoNormal">Caminadas por Dios, estas sendas se curvan en la montaña, y al final del todo, en la última curva… ¡Sión! ¡Dios completamente a la vista!”</p>
<p class="MsoNormal">(Salmo<span>  </span>84:7-8, The Message)* </p>
<p class="MsoNormal">Esta es, sin duda, su voluntad. La Palabra en acción, en humildad, en dolor a veces… pero en gozo profundo al final.</p>
<p class="MsoNormal">© Manuel Ordax</p>
<p class="MsoNormal">*”And how blessed all those in whom you live, whose lives become roads you travel!,</p>
<p class="MsoNormal">They wind through lonesome valleys, come upon brooks, Discovery cool Springs and pools brimming with rain!</p>
<p class="MsoNormal">God-traveled, these roads curve up the mountain, and at the last turn—Zion! God in full view!”</p>
<p><!--EndFragment--></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>GOD&#8217;S WILL</title>
		<link>http://blog.ordaks.com/2009/03/gods-will/</link>
		<comments>http://blog.ordaks.com/2009/03/gods-will/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 17 Mar 2009 22:09:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[faith issues / cuestión de fe]]></category>

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		<description><![CDATA[I thought the will of God was a paper written on both sides with our name, which he kept in His pocket. I have looked for years in all the pockets of His jacket, pants, shirt, and coat without finding it. And I have despaired in prayer for entire hours with just one question:  What is your [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">I thought the will of God was a paper written on both sides with our name, which he kept in His pocket. I have looked for years in all the pockets of His jacket, pants, shirt, and coat without finding it. And I have despaired in prayer for entire hours with just one question:<span>  </span>What is your will, Lord, for my life?<span id="more-141"></span><br />
</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US"><span><span lang="EN-US">I have been ready to go to Africa to evangelize, to abandon everything, to marry someone I didn’t like, to trust someone I shouldn’t, to accept a broken and bitter life…believing that this was His will</span><span lang="EN-US">.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US"><span lang="EN-US">I threw the furniture of my house out the window in an act of faith,</span><span lang="EN-US"> expecting <span>that God would fill my house anew</span> <span>because it was His will.<span> </span>But three years later, my house was still empty, and I had to set it up</span> <span>all over again.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US"><span>Perhaps His will is written, but how can I keep from misinterpreting it?<span> </span>Perhaps His will could be adapted to my tastes and needs, but what part do I adapt and what part no?<span>  </span>Perhaps His will would be to renounce all my plans and live day to day, but I always end up making plans, even though I didn’t want to.<span> </span>Perhaps His will is manifest in the circumstances around us, and all we have to do is let ourselves be carried away, even though we are carried to a place away from His paths…</span></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">And the bewildering points are always left hanging at the end of my reasoning.<span> </span>A Psalm erased them:<span> </span>“Teach me to do your will because You are God” (Psalm 143:10).<span> </span>It doesn’t ask:<span> </span>“Teach me your will,” but it says:<span> </span>“Teach me to DO your will.”<span> </span>It takes as fact that we ALREADY know His will, or that we have easy access to it, that it’s not hidden in the advice of some guru.<span> </span>In fact, it has always been closer to our heart than any other thing.<span> </span>And even though our mind has wanted to go by a forced road, we knew in some way that this was not the way.<span> </span>But no, it’s not that the will of God is in our heart.<span> </span>His will is written, and only walking through the gardens of the Word often will we come to know it.<span> </span></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">“Rejoice always, pray without ceasing, in everything give thanks; for this is the will of God in Christ Jesus for you” (1 Thes. 5:16-18).<span> </span>It’s not a magic trick, but an attitude of life.<span> </span>Look for simple things, trust in God, thank Him for the good and bad that happens to you, rejoice in His hope, drown all your doubts, fears and anxieties in the sea of prayer; learn to walk depending only on His hand…</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">And when you are faced with a difficult decision to make, have you thought of what you really love and want?<span>  </span>Has it occurred to you that God respects your decision and motives because He loves you and adapts His plans perfectly to yours?<span> </span>Can He enjoy what you really don’t enjoy at all?<span> </span>Is God happy seeing how you embitter yourself traveling a difficult road?</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">There are many decisions that we can and should make for ourselves.<span> </span>Things to which God doesn’t oblige us, destinies to which He doesn’t direct us.<span> </span>Forks in the road where He doesn’t even give us a hint…because we are adults, not children, and He protects us in whatever road we take, without us having to play martyr, thinking of all the things that we did or stopped doing.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">If God doesn’t speak to you directly about a certain issue (and the fact is that at times, yes, He does), then make the decision with wisdom and honesty, resting completely in the arms that are stronger than yours so that you go “from strength to strength” (Psalm 84).</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">“And how blessed all those in whom you live, whose lives become roads you travel!,</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">They wind through lonesome valleys, come upon brooks, (discover) cool springs and pools brimming with rain!</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">God-traveled, these roads curve up the mountain, and at the last turn—Zion! </span><span>God in full view!” (Psalm<span>  </span>84:7-8, The Message)</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">This is, without doubt, His will.<span> </span>The Word in action, in humility, in pain sometimes…but with profound joy at the end.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="EN-US">© Manuel Ordax</span></p>
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		<title>frogs don&#8217;t climb mountains</title>
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		<pubDate>Thu, 05 Feb 2009 21:42:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manuel</dc:creator>
				<category><![CDATA[faith issues / cuestión de fe]]></category>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>Only those people who dare to climb —and climb higher every day— will trip, fall, make mistakes, run into problems… and perhaps even face death. Not so with those who come to a standstill in a pleasant sun-lit valley where God’s rod and staff are benevolent and not too demanding. It’s like having a mentally-handicapped child who is always a child; not because he was born that way, but because he doesn’t eat or drink or renew himself… and so, he produces spiritual frogs. Of course, he lives in golden palaces on the velvety light-green banks of a pond surrounded by beautiful gardens!</p>
<p class="MsoNormal"><span id="more-109"></span>Everything is definitely fine in the pond! The water is warm and the air balmy. It’s the perfect place in which to live your own life. You decide on it and you don’t have to renounce much of anything. You only need to try and fulfill certain moral and ethical principles. By just doing this, you won’t be kicked out.</p>
<p class="MsoNormal">But, woe to those unhappy people who dare leave this haven to climb farther. They will begin to feel the cold freezing their feet; the wind blowing against their face. They will have to start forgetting the palaces and the feasts and pleasures of the pond. They will have to start taking off their best clothing and, naked, cover themselves with fur skins that the mountain gives them. They will eat roots and wild honey. They will wash their scratches and injuries in the water of the mountain spring, cold and dark.</p>
<p class="MsoNormal">They will have to trust in an unexplainable direction, forgetting prudence and common sense, to walk along paths that will not lead down from the mountain. Sometimes there will be any way out; only the precipice prevents them from continuing upwards. Then the ‘fanatic,’ the ‘ignorant,’ the ‘naive,’ and the ‘idiot’ will kneel down to pray to their God, asking for a bridge to be able to continue climbing. When the tears keep him from seeing, those tears of his will be that bridge on which to cross; something inexplicable, a Red Sea opening many times… always the unexpected!</p>
<p class="MsoNormal">Discipline is the rule of the mountain. Let no one think that here one can do as he pleases. All steps firmly made lead to failure. Only in prayer — asking for that unspeakable, unpronounceable, and invisible direction; only by looking for God is it possible to walk the mountain paths. Sometimes one cannot see or feel them because, quite simple, there is no path. Eyes are useless; one must use the eyes, hands, feet, and muscles… of faith.</p>
<p class="MsoNormal">Truly there is a reward. Hope will not be cut off. And in the end, the Father of the Mountain, the same merciful Father that doesn’t destroy the pond, will look you in the eye, and in His brightness you will know that you have done what is right. And He will call you: “Son, son of light,<span> </span>strong and valiant, ready, free… His son.”</p>
<p class="MsoNormal">© Manuel Ordax</p>
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