NAVIDAD 2009
December 30th, 2008 | personal | Comments (3)Señor, la fe, ¿de dónde vendrá? El misterio de las fuerzas en la flaqueza y del sol en la noche. El colorido en la niebla y la victoria en la lucha imposible ¿de dónde vendrá? ¡Qué tragedia confiar en un brazo de carne cuando todo se derrumba y no te quedan fuerzas ni para seguir un día más!. Pero cuando sigues adelante y no sabes con qué fuerzas, ¿de dónde vendrán? Estrellas brillantes en medio del día anuncian el nacimiento de un niño. Pequeño, gritón, indefenso y hasta feo, ¿quién sabe de dónde vendrá? Se juntaron los elementos, saturaron las cascadas de brillantes destellos las alas de mil ángeles; y todo pasó desapercibido a los ojos de los poderosos.
Pastores recibieron el mensaje, visitad al niño que os salvará. Un niño tan normal. Pero… algo brilla en su cara, como un reflejo de otro mundo, como si hubiesen corrido un poco la cortina del cielo y Dios se asomara por una rendija para ver el milagro de todo su poder hecho niño, carne y hueso, sonriendo ahora ante los rostros de los pastores, jugando con los trapos que le envuelven y meneando los pies con fuerza. No quiere dejar de luchar y entra en el mundo con un grito de alegría, gozo y sufrimiento. El niño llora pero nadie sabe por qué. Su madre le alimenta pero después se queda inquieto en su sueño, lleno de cruces ardiendo y caras de odio envueltas en mantos negros. Mientras los pastores se preguntan, sonriendo, este niño ¿de dónde vendrá?. Y en su corazón lleno de alegría sólo cabe una respuesta, si no viniera del cielo, ¿de dónde si no puede venir alguien así? Nunca vimos nada igual en tantos años en el monte. Ninguno de nuestros hijos ha tenido jamás este gesto al nacer. Es como si la Tierra entera se concentrara en las manos de este recién nacido y temblara al verle dormir. Cuando despierte, este niño romperá el hielo que separa al hombre de Dios, pero nada de esto piensan ni los pastores ni sus padres, tan sencillos que no se atreven ni a pensar qué pasará al día siguiente.
Todo se concentra en una sola noche de dolor de parto, gozo de nacimiento y cruces ardiendo en la mente de un niño del que todos se preguntan: ¿de dónde vendrá?
©Manuel Ordax

Fe sobrenatural, obra del Espíritu Santo.
¡Feliz navidad! también hoy porque seguimos recordando su nacimiento, sacrificio y nuestra salvación.